INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN EL NOROESTE DE ARGENTINA (2012-2020)

En el 2012 se llevaron a cabo dos temporadas de campo, una en Abril y otra en Noviembre,  mientras de Mayo a Diciembre se realizaron los trabajos de gabinete y el análisis y elaboración de los datos.

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En Abril se realizó una campaña en Perú, en la cual se concluyeron los trabajos en el sitio de Llamacorral (Sierra de Ancash), cuya investigación se había empezado en el 2006. En la temporada 2010 se descubrieron huellas de actividades rituales en la parte de la plaza de la estructura principal. Así fue posible contextualizar mejor las ofrendas que habían sido desenterradas en la campaña 2010. Los resultados de la campaña 2012, y de las realizadas en los últimos cinco años, fueron publicados por completo en la serie British Archaeological Reports de Oxford.

(C.Orsini-E.Benozzi, Archaeology of an Andean Pacarina, BAR 2013)

Descargar presentación Arqueología de una pacarina

En noviembre se inició una nueva investigación en la zona del noroeste de Argentina en el medio valle del río Calchaquí (Salta). El trabajo de campo, realizado en colaboración con el Museo de Antropología de Salta y la Universidad de Buenos Aires, nos ha permitido identificar muchos sitios asociados con el lago de Brealito (tres grandes sitios de vivienda, ocho zonas con pinturas rupestres, varios  abrigos rocosos con estructuras funerarias) y recoger manufactos arqueológicos, que han sido comparados con los conservados en las colecciones del Museo delle Culture de Milán y de algunos museos argentinos. A seguir describimos en detalle de las investigaciones en la valle de Calchaquí.

Laguna de Brealito

El ecosistema de la laguna de Brealito, en el sector medio del valle Calchaquí en la provincia de Salta, República Argentina (25°17’1.86″S- 66°21’28.92″O, 2596 m.s.n.m.), comprende un área de antigüedad geológica que se remonta al terciario o cuaternario.

Desde el punto de vista geográfico, el Departamento de Molinos se encuentra emplazado al sur-oeste de la provincia de Salta, en la región del valle Calchaquí. Dicho valle constituye una angosta faja, de aproximadamente 400 km de longitud, extendiéndose desde el nevado de Acay (prov. de Salta) hasta Punta Balasto (prov. de Catamarca).

Al oeste de la localidad de Seclantás se localiza la laguna de Brealito, cuyo origen está relacionado a un importante deslizamiento de bloques que han atrancado un afluente del río Brealito. Es posible que el deslizamiento haya sido activado por movimientos tectónicos. El material resultante de este deslizamiento acumulado sobre el cauce constituyó un dique natural que originó la laguna (Hongn F. – Seggiaro R. 2001 p.39). En los alrededores de la laguna se encuentran altas montañas y cerros más bajos que probablemente fueron lugares óptimos para la ubicación de asentamientos.

Además, la zona de Brealito está comprendida en un ecosistema de sierra que corre paralelo a la quebrada de Cachi y a pocos kilómetros de importantes sitios como La Puerta (SsalMol1), Seclantás Adentro o Monte Grande II (SsalMol 26), San Isidro, San Isidro II (SsalMol 8 y 19) y El Churcal (SsalMol 2) (todos registrados en los años 70 véase Raffino R. – Baldini L. 1983).

La presencia de nuevos sitios y el análisis de la zona correspondiente a la Laguna de Brealito contribuyen a esclarecer los vínculos entre los diferentes ecosistemas y aportar nuevos datos sobre la explotación de territorios importantes desde el punto de vista económico en las cuencas subsidiarias occidentales del valle Calchaquí en el tramo comprendido entre Cachi y Seclantás (véase Baldini L. et al. 2004 por lo que concierne estudios similares en las cuencas subsidiarias del mismo Calchaquí a la altura de Molinos).

Actualmente la laguna está en territorio de la finca de “Luracatao”, la cual en el inicio de la colonización española, fue una merced real de los conquistadores.

Ubicacion de los sitioa al oeste de Brealito Pueblo

Ubicación de los sitio al oeste de Brealito Pueblo

Sitios en la parte superior del cerro que domina Brealito Pueblo

Sitios en la parte superior del cerro que domina Brealito Pueblo

Prospecciones en el valle Calchaquí, Brealito, Salta.

La campaña comenzó el 6 de noviembre 2012 en Brealito , utilizando como base el edificio de la Escuela Primaria.

Sitio BR04: restos de recintos

Sitio BR04: restos de recintos

Un camino de herradura lleva del pueblo hasta los caseríos que se encuentran alrededor de la Laguna de Brealito. Al recorrer este camino hasta la laguna pudimos ubicar cuatro sitios arqueológicos (anexos, fig. 2). Continuando la numeración a partir de los tres sitios que nos indicaron en el 2011, el primer sitio que identificamos en el 2012 ha sido nombrado BR 04: sus coordenadas son 25°17’1.86″S- 66°21’28.92″O, con un altura de 2490 msnm.

Dicho complejo se encuentra a mano izquierda del camino, a unos centenares de metros de distancia de las últimas casas del pueblo saliendo hacia la laguna, en un área ocupada por peñas gigantes[1]. Las rocas angulosas caracterizan toda la ladera del cerro que mira hacia el pueblo. El sitio está conformado por algunas estructuras tipo corral en distintos niveles, ubicadas en terrazas naturales, las cuales han sido implementadas con muros de contención. Se encontraron fragmentos cerámicos identificados como Santamariano y artefactos líticos. En el mismo recorrido, a una altura de 2530 msnm, se encontraron dos aleros con restos de estructuras en su interior, que podrían haber sido utilizados como lugar de entierro. En uno de ellas la estructura muraria interior estaba mejor conservada. El sitio ha sido identificado con el nombre de Los Aleros ( 25°17’2.00″S -66°21’29.00″O).

Siguiendo hacia la cumbre del cerro, a la altura de 2630 msnm en proximidad de en las paredes a la izquierda del camino, reconocimos y registramos la presencia de dos grupos de pinturas rupestre que llamamos El Enigma y Los Cazadores  (25°17’11.49″S-66°21’44.61″O). El Enigma es un complejo de pinturas de color amarillo debajo de un abrigo rocoso, cuyo significado queda por comprender, mientras que en Los Cazadores se pudieron registrar pinturas en color blanco que representan una manada de llamas, tres hombres escudo y un cazador con arco y flecha disparando a un felino. Alrededor de estas figuras se notaron trazas de pintura roja, no muy definidas en su forma.

Sitio BR 03: recinto

Sitio BR 03: recinto

Al empezar la bajada o la pendiente  hacia la laguna, se localizó un abrigo rocoso muy grande que nos ofreció amparo en su sombra, al igual que posiblemente le haya dado protección a los  cazadores antiguos, cuyas herramientas líticas encontramos en el piso, debajo la roca. Indicamos al sitio con el nombre de La Mateada (25°17’29.94″S- 66°22’0.264″ O, 2587 msnm). En proximidades de la orilla norte de la laguna encontramos un área ancha ocupada por estructuras y recintos, que corresponde al sitio identificado en el 2011 como BR 03 (25°17`16.7″S- 66°21`19.7″O). Los muros de los recintos son compuestos por una sola hilera de piedras del cerro sin cantear y a veces se utilizaron las grandes rocas del cerro. El número mínimo de recintos identificados es de 9 estructuras distribuidas en tres terrazas. Los restos arqueológicos cubren un perimetro de 700 metros y un área de 1.67 hectáreas. Hemos detectado también la presencia de una acequia para canalizar el agua. El material lítico y cerámico encontrado es abundante, la mayoría de los fragmentos cerámicos se pueden identificar como Santamarianos. Entre las herramientas líticas se recogieron puntas y lajas en obsidiana, además de morteros y batanes de granito.

Posteriormente realizamos un recorrido en el área identificada en el 2011 (anexos, fig. 3), que se ubica en la ladera del cerro a la izquierda de la carretera 54 que llega en la mitad del Pueblo como desvio de la Ruta 40. De la carretera hasta la cumbre del cerro, toda la ladera está ocupada por peñas muy grandes, cuyos aleros han sido utilizados como abrigos o entierros en la época prehispánica. En las paredes de las mismas rocas han sido identificados algunos grupos de pinturas rupestres. En una pequeña planicie al lado de las peñas se han identificados unas estructuras cuadrangulares al interior de las cuales se encontraron dos morteros.Las estructuras se han nombrado BR02 Chorillos(25°17’15.68″S – 66°21’19.56″O) y consisten en recintos de planta cuadrangular (3 en total conservadas, dos en ruinas). Se ubican una al lado de la otra compartiendo un muro que son de piedras unidas por argamasa y se conservan por más de 1m de alto.

Sitio BR02 Chorrillos

Sitio BR02 Chorrillos

Sitio BR02

Sitio BR02

Otro complejo identificado en las cercanías fue nombrado de la misma manera (BR02: 25°17’16.38″S – 66°21’20.65″O). Se trata de una terraza artificial donde se reconocieron  por lo menos 5 recintos de grandes dimensiones en piedra sin cantear y sin argamasa. Los recintos de forma irregular circular u ovalada miden en promedio 4×9 metros los más grandes y 4×5 los más pequeños.

En las cercanías de Chorrillos se identificó una única pintura asociada a un alero, debajo de un peña muy grande (BR02PIC2: 25°17’18.50″S – 66°21’19.70″O) con una representación antropomorfa realizada con pinceladas de color blanco.

Otras pinturas rupestres se ubicaron más al oeste (BR02PIC1: 25°17’21.20″S – 66°21’21.80″O) pintadas en blanco, amarillo y rojo en la parte superior. En blanco estaban representados una cabeza de búho, dos felinos, una llama, una escena de caza, patas de surí, dos hombres y un hombre escudo; en amarillo dos hombres y, en rojo, unas manchas y una cruz.

Se registraron además pinturas en una terazza en el límite superior de BR02 (BR02PIC3: 25°17’15.06″S – 66°21’22.60″O). Se trata de un complejo bastante grande, que comprende recuas de llamas en color blanco, en negro y en rojo, un búho en blanco y otro animal cuyo interior es blanco, mientras que su borde es rojo.

BR02PIC1: pinturas rupestres

BR02PIC1: pinturas rupestres

Pinturas rupestres debajo de Chorillo al lado del camino: hombres escudos

Pinturas rupestres debajo de Chorillo al lado del camino: hombres escudos

Finalmente llegando en la parte más alta del cerro se encontraron pocos recintos asociados a una peña gigante (BR 01 Peña Puntuda: 25°17’16.7″O – 66°21’26.3″S) debajo de la cual se encontró una cueva de 10,55 metros de ancho. Se registró una entrada, parcialmente cerrada por un muro (ancho: 1,47 m), una antecámara (2,37m x3,36 m) otro muro (ancho: 2.14 m de ancho  y  2.15 m de alto ) y la cámara principal de la cueva, dividida en dos por un muro.

Otro grupo de pinturas se ubicó debajo de Chorillo al lado del camino (25°17’17.28″S – 66°21’18.46″O) que corre en forma paralela al río Brealito. Se representan tres hombre escudo y una llama en color negro, todos en la misma pared de una peña muy grande y a cierta distancia entre si.

Otra prospección fue realizada el día 9 de Noviembre con el fin de ubicar más restos arqueológicos en la misma cuenca del río Brealito. Recorrimos la quebrada del río Brealito en dirección Norte e identificamos el sitio BR05 (25°15’1.20″S – 66°20’57.40″O), un pequeño complejo de recintos aprovechando una de las escasas planicies que se encuentran en las laderas de los cerros, que en general son muy empinadas. Se trata de cuatros recintos principales, adosados unos a otros con comunicación interna entre ellos por medio de entradas. En superficie no se recuperó ningún material significativo.

Todo el trabajo de la temporada 2012 ha sido posible principalmente por la colaboración, hospitalidad y disponibilidad que nos han brindado los pobladores y las autoridades de Brealito, a quienes va toda nuestra gratitud y admiración.

Materiales procedentes de la recolección de superficie

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8
9
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Entre agosto y setiembre del 2013 hemos realizado la tercera campaña de exploraciones en el medio valle Calchaquí (Salta,Argentina), ampliando los trabajos realizados en Brealito y empezando nuevas investigaciones en en el cercano valle de Luracatao.

Las dos son áreas importantes de transición entre las provincias geológicas de la Cordillera Oriental (este) y la llamada Puna (oeste). Toda la zona parecía un buen caso de estudio para investigar las antiguas rutas caravaneras, y para comprender la relación entre estas zonas densamente pobladas en la antigüedad (especialmente el área de Luracatao) y los asentamientos prehispánicos del valle principal formado por el río Calchaquí).

Las investigaciónes en Brealito confirmaron la vocación como zona de transición en el que nunca se desarrollaron grandes asentamientos. La nueva prospección llevó a la identificación de un sitio de tamaño medio (BR07) que domina la parte final de la laguna (en dirección norte). La cerámica identificada en la superficie sugiere que la zona fue frecuentada por lo menos a partir del periodo agro alfarero medio (600 d.C.).

Adicionalmente se realizaron mapas arqueológicos  2D y 3D del sitio BR03 y el levantamiento fotogramétrico de algunos complejos de pinturas y grabados rupestres que habían sido identificadas en el 2012.

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Ubicacion de las ruinas de Buena Esperanza y Fuerte en Luracatao

Topografia a Luracatao

Topografia a Luracatao

Las investigaciónes en el área de Luracatao han permitido identificar más de un centenar de hectáreas de estructuras agrícolas (en un paraje llamado Churquío) controladas por lo que fue el asentamiento principal del valle, situado en una colina natural en una posición dominante respecto el río Luracatao. Todo el complejo fue llamado Buena Esperanza / Fuerte, donde con Buena Esperanza indica la parte inferior del asentamiento, y con Fuerte la parte superior ubicada en la colina fortificada.

Las técnicas de construción del complejo, su ubicación característica , y la cerámica recogida sugieren que la zona fue frecuentada a prtir de la época de los Desarrollos Regionales (año 1000) hasta el periodo hispano-indígena (siglo XVI) .

Las terrazas agrícolas de Churquío fueron construidas con un sistema de muros de piedra: por la inclinación natural, la tierra se ha acumulado en las cercanías de las paredes y ha formado terrazas relativamente planas explotadas para cultivar. En las terrazas fueron construidos canales para drenar y distribuir el agua de las lluvias.

El complejo de Churquío y Fuerte ocupan un área central del valle: otras prospecciones enel norte y en el sur de la región llevaron a la identificación de amplias terrazas en las laderas que dominan la aldea de Alumbre (en el norte), y de un conjunto monumental en un lugar conocido como Cuchi Yaku (en el sur). En dichos sitios se ha trabajado, por el momento, sólo para la identificación  de los restos antiguos, recolectando material de superficie y haciendo el registro  gráfico y fotográfico de las ruinas. En cambio, en Churquío se realizar levantamientos topográficos y cinemáticos, utilizando la instrumentación GNSS, destinados a la reconstrucción 3D del complejo.

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Litica de los «Canchones» de Luracatao

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Obsidiana procedente del sitio BR07 en Brealito

Durante el invierno del 2014 la Misión realizó algunas actividades de campo en la zona mediana de la cuenca del Calchaquí (Valles de Brealito y de Luracatao, Salta, Argentina) continuando la labor científica de los últimos 3 años. La actividades tenían cuatros objetivos principales:

  1. averiguar algunos datos adquiridos en las campañas anteriores (temporadas 2012-2013) ;
  2. ampliar la prospección a algunos sitios similares de la zona, cuya existencia fue registrada durante el invierno del 2013;
  3. llevar a cabo los estudios de los materiales recogidos durante la última prospección, y compararlos con otras colecciones locales, como aquella del Museo de Antropología de la ciudad de Salta;
  4. empezar un programa de trabajo a largo plazo con la comunidad indígena de Luracatao.

Durante la primera parte de la misión se realizaron algunas prospecciones que han ayudado, en parte, a resolver algunos problemas relacionados con el posicionamiento y la naturaleza de los sitios que fueron identificados a través de las fotos satelitales que adquirimos relativas a la zona de nuestro interés.

En la segunda parte de la misión se realizaron algunos recorridos finalizados a ampliar el área de interés del proyecto a los valles del Amblayo y al valle Incantado.

Valle de Amblayo, Utilización de la técnica del muro doble en una de las estructuras de la Cuesta de Urbina

Valle de Amblayo, Utilización de la técnica del muro doble en una de las estructuras de la Cuesta de Urbina

Valle de Amblayo, Estructura de la época colonial en la Hacienda de Urbina

Valle de Amblayo, Estructura de la época colonial en la Hacienda de Urbina

Las investigaciones en el Valle del Amblayo han permitido identificar, en la zona entre laslocalidades de Isonza y Amblayo, dos áreas agrícolas: Isonza y Cuesta de Urbina con estructuras similares al sitio de Churquillo, en Luracatao (investigado en el 2013). También tuvimos la oportunidad de revisar algunos datos de las fases de ocupación del lugar conocido como Hacienda Urbina.

Nuestra busqueda en Valle Incantado tenía la intención de comparar las bien conocidas pinturas rupestres de esta zona con las que hemos identificado en el área de Brealito. Fue una etapa necesaria para enmarcar las pinturas de Brealito en un tradición regional, y abordar una publicación cientifica sobre el tema.

La tercera parte de la misión se dedicó a los estudios de laboratorio, hechos en dos sesiones en el Museo «Pedro Pablo Díaz» de Cachi y en el Museo de Antropología de Salta. Se examinaron los registros de ambos museos para averiguar la presencia de materiales de orígen de nuestra área de estudio,que podría ser útiles como material de comparación.

Finalmente se realizaron dos importantes reuniones finalizadas a establecer un programa de trabajo con las comunidades indígenas: un primer encuentro más local, a la Puerta de Luracatao, con los representantes de las comunidades del Valle Luracatao, y otro al final del trabajo de campo, cuando fuimos invitados a un encuentro en Salta con las organizaciones territoriales de los pueblos originarios de toda la región. Las reuniones tuvieron la finalidad de informar y consultar a nivel macro y micro las comunidades sobre las etapas de desarrollo del proyecto y establecer una canal de comunicación permanente que permita planear de una forma conjunta los siguientes pasos de la investigación.

Valle Incantado, Pinturas rupestres representando rebaños de llamas blancas y blancas y negras

Valle Incantado, Pinturas rupestres representando rebaños de llamas blancas y blancas y negras

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Vista general de las terrazas agricolas de Churquio (Luracatao)

Las labores de la temporada 2015 se enfocaron en el sitio de Tacuil (25°35’01.4″S 66°26’25.8″W), en el Departamento de Molinos. Se trata de uno de los monumentos más interesantes del medio valle del rio Calchaquí (Cigliano e Raffino 1975) y, como la fortaleza de Luracatao investigada en las temporadas anteriores, forma parte de la serie de asentamientos fortificados construidos a fines del período prehispánico (periodo de los Desarrollos Regionales 900-1470 d.C.) y posteriormente utilizados como baluartes contra la conquista durante la primera fase colonial.
Tacuil es un grande complejo arqueológico que se eleva sobre el valle fértil del homónimo rio. El complejo consta de una zona residencial, de producción agrícola y de dos «fuertes» o Pukaras (de los que solo uno se había explorado previamente), construidos sobre un promontorio natural llano dividido en dos troncos (Fuerte 1 y Fuerte 2) que se elevan sobre el área de vivienda. Los muros verticales y la roca friable hacen de los Fuertes un lugar de difícil acceso donde los antiguos pobladores construyeron unos recintos que aún hoy se conservan en buen estado.
El sitio fue objeto de una breve prospección arqueológica en los años 70 realizada por Eduardo Cigliano y Rodolfo Raffino (op.cit.). Posteriormente, investigaciones más exhaustivas que incluyeron la excavación de algunas áreas, fueron llevadas a cabo por Veronica Williams (Williams y Villega 2013), codirectora del presente proyecto.

Fuerte de Tacuil

Las labores de la temporada 2015 tenían como objetivo la realización del levantamiento del área de viviendas desde los croquis provisionales disponibles en ese momento para el sitio. Se reconocieron 54 recintos distribuidos en un área de 0,8 hectáreas. La elaboración de los mapas generales y detallados, así como las reconstrucciones tridimensionales de algunos recintos significativos se completó en 2020.

En 2016 continuaron las labores de levantamiento fotométrico (6000 tomas fotográficas) y mapeo de la parte baja de Tacuil.  Además de estas investigaciones, una parte del equipo de trabajo realizó una prospección arqueológica en la parte alta del valle que se desarrolla desde el sitio de Tacuil y que se conoce como La Hoyada desde el homónimo río. Se recorrió el valle hacia norte. Esta prospección nos permitió de identificar un sitio que muy probablemente fue contemporáneo al Fuerte de Tacuil a lo que pusimos nombre de La Hoyada. Se localizaron también vestigios del Camino Inca y un sitio de tamaño pequeño asociado a él, al que llamamos Chasquiwasi. El sitio más antiguo del área está ubicado a la derecha orográfica del valle, mientras que las evidencias incaicas se encuentran a la izquierda. 

Durante la campaña de 2017, la prospección continuó en el valle de La Hoyada. Se identificaron tres grandes grupos de andenes nombrados, de sur a norte, LH 5, 6, 7, posiblemente asociados a un mismo complejo. Además, avanzando hacia norte, se encontraron otros sitios: LH 8 formado por estructuras cuadrangulares, tal vez de carácter residencial, y LH 9 un refugio bajo roca con cerámica de estilo santamariano, posiblemente una olla funeraria. Recorriendo el valle, siguiendo la ruta del camino Inca, se identificó una estructura cuadrangular, cuyo excelente estado de conservación, permitió establecer que se trataba de un Tambo, indicado como LH 11.

Vista del tambo LH11 – Foto C. Orsini

Más allá, la prospección siguió por la derecha orográfica, alejándose temporalmente del trazado del antiguo Camino Inca. Se detectaron 3 sitios más, LH 12 que se compone de amplias áreas en andenes y un área de vivienda encamarada; LH 13, un conjunto de sitios bajo rocas utilizados posiblemente para fines rituales; LH14, un complejo de estructuras cuadrangulares. En el fondo del valle se encontró también la continuación del Camino Inca. A lo largo de ese tramo se encontraron otros 3 sitios: LH 15, una roca errática y un recinto asociado, LH 16, una estructura de planta cuadrangular al costado de la orilla izquierda del río y LH 17, una estructura muy probablemente incaica asociada a una roca natural modelada en forma trapezoidal.

Vista de la gran roca asociada a LH 17 – Foto E. Benozzi

La temporada de investigación del 2018 tenía como fin lo de completar el levantamiento del sitio de Tacuil con drones. Las tomas fueron utilizadas inclusive para la realización de un video sobre la misión. Durante la misma temporada se pudo lograr de subir al Fuerte 2 que nunca había sido investigado por temas de seguridad.
La subida al Fuerte 2, realizada utilizando una cuerda de seguridad y sistemas de anclaje no invasivos, nut, friends y cintas, tuvo éxito y permitió la primera prospección arqueológica del complejo. Elisa Benozzi realizó documentación fotográfica y elaboró una descripción de las estructuras principales. Además, colectó algunos fragmentos de cerámica diagnóstica, referidos al estilo Ciénaga-Aguada (100-600 d.C.), aunque esto no excluye que el sitio fuera utilizado o frecuentado incluso más tarde.
Las estructuras del Fuerte 2 se encuentran en la mitad norte del torreón plano y son en su mayoría de planta sub-circular, aunque algunas son sub-rectangulares. La campaña fue también una oportunidad para completar la prospección del valle de La Hoyada. Seguimos las evidencias del Camino Inca ya documentadas durante las temporadas anteriores hacia el sitio LH 17 (ya conocido). Luego avanzamos en dirección noreste hasta pasar el último punto incluido en la prospección del año anterior y llegamos a dos corrales en mampostería a seco, posiblemente modernos, nombrados LH 18 y LH 19. Mas allá, en un pequeño valle, se ubican un gran corral con características similares a los demás y también bien reconocible en la imagen satelital de la zona (LH 20), un probable tambo Inca (LH 21) (una estructura cuadrangular con tres divisiones internas), un pequeño complejo que consta de dos estructuras cuadrangulares (una más grande y otra más pequeña) y un corral apoyado contra la ladera de la montaña (LH 22) (este último complejo parece moderno).

El trabajo de campo de 2019 se llevó a cabo en tres fases: la primera se realizó en la localidad de Pucarilla, en los asentamientos agrícolas de Corralito, donde se realizaron tomas con drones de las terrazas prehispánicas. En la segunda fase, el equipo de trabajo participó en una prospección de cinco días a pie en búsqueda de un camino prehispánico de conexión entre el sitio inca de Abra de Minas (en la cuenca del Salar de Ratones) y el asentamiento de Tacuil (Valle de La Hoyada, Molinos). Durante la tercera fase, se realizaron labores de prospección, excavación y relevamiento en algunos sitios del valle de Hoyada, algunos de los cuales ya habían sido identificados durante las temporadas de 2017 y 2018.
El principal trabajo de excavación involucró al tambo inca LH11, que se compone de dos estructuras, ambas de planta cuadrangular. La estructura más grande, que mide 8 × 12 m y tiene una amplia abertura (¿para permitir el paso de una caravana de llamas?), está orientada hacia sur y sigue el patrón de organización del espacio clásico de la cancha. La cancha se puede definir como la unidad mínima de construcción Inca. Se trata de un recinto en piedra (o en adobe, dependiendo de la zona geográfica), constituido por un espacio central, accesible por un solo ingreso, alrededor del cual se desarrollan estructuras de una única habitación (en este caso 4 hay compartimentos dispuestos en las 4 esquinas), cada una con su propio techo independiente. En algunas regiones, los módulos de las canchas pueden tener paredes adyacentes y techos compartidos. En LH 11, el compartimento B, esquina NO, es el único construido en adobes y es posible que se haya agregado a la estructura en un momento posterior, tal vez durante una fase de reutilización moderna. Aunque no se han conservado restos del tejado original de la estructura, a partir de la forma de los muros es posible plantear la hipótesis de que se trataba de una cubierta a doble vertiente. El patio era muy probablemente descubierto. La otra estructura que compone el pequeño complejo es de menor tamaño (3,50 × 2,70 m) y tiene una entrada que mira al norte, es decir a la entrada de la cancha más grande. Posiblemente LH11 era un tambo, ósea un complejo conectado a la Vía Imperial. Los tambos, cuyas dimensiones podían variar mucho, podían ser utilizados como estaciones y almacenes, podían tener funciones administrativas y también podían albergar estructuras ceremoniales.
Otra excavación fue realizada en LH 15, un sitio que consiste en una gran roca natural asociada con dos recintos artificiales, uno ubicado justo encima de la gran roca errática (desafortunadamente inalcanzable sin pernos para el ascenso con arnés), la otra que se encuentra en la base de esta. Las investigaciones se enfocaron en el recinto inferior donde se encontraros amplias trazas de ceniza, quizás los restos de un fogón, asociadas con una mandíbula, probablemente de un camélido. En la esquina N se encontró una concentración de fragmentos de cerámica; entre ellos, un característico pucoSantamaría. No se ha identificado un nivel de piso. Para terminar la campaña, se llegó a la parte final del valle, donde se encontraron los restos de una apacheta (montículo de piedras) prehispánica.

Apacheta en el valle de La Hoyada – Foto E. Benozzi

En 2020, debido a la epidemia de Covid-19, no se realizó trabajo de campo sino solo reelaboraciones de datos, así como se organizó y realizó una exposición titulada “Qhapaq Ñan. El gran camino Inca”: https://www.mudec.it/ita/capac-nan-la-grande-strada-inca/

BIBLIOGRAFÍA CITADA

Baldini Lidia, Baffi Elvira I., Quiroga Laura y Villamayor Virginia, 2004, Los Desarrollos Regionales en el valle Calchaquí central, Salta, Relaciones, 29, pp. 59-80.

Ceruti Constanza María 2003, Santuarios de altura en la región de la laguna brava (provincia de la rioja, noroeste argentino). Informe de prospección preliminar, Chungará Revista de Antropología Chilena, v.35 n.2, pp. 233-252.

Hongn Fernando D., Seggiaro Raúl E., Servicio Geológico Minero Argentino-Instituto de Geología y Recursos Minerales. Provincias de Salta y Catamarca. Hoja Geológica 2566-III, Cachi, 2001, Buenos Aires.

Nielsen Axel E., Ocupaciones prehispánicas de la etapa agropastoril en la Laguna de Vilama (Jujuy, Argentina), Cuadernos de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Jujuy, mar. 2003.

Raffino Rodolfo – Baldini Lidia, Sitios arqueológicos del Valle Calchaquí Medio (Departamentos de Molinos y San Carlos), Estudios de Arqueología 3-4, 1983.

Ratto N. – Orgaz M, Poder, control y volcanes: El estado Inka en el volcán Incahuasi. (Tinogasta, Catamarca, Argentina), pp.159-174, en N. Ratto (compiladora), Entrelazando Ciencias: Sociedad y ambiente antes de la conquista española, EUDEBA, Buenos Aires, 2009.


[1] Las peñas son, con toda probabilidad, el resultado de movimientos tectónicos que han causado el derrumbe de grandes macizos (véase introducción).

En la temporada 2010 se realizaron trabajos de investigación en los sitios de Ishla Ranra y de Llamacorral, ambos ubicados a orilla de la Laguna de Puruhuay (Huari, Ancash, Perú), a continuación y ampliación de los trabajos efectuados en la temporada 2006.

Ishla Ranra

Las excavaciones del 2010 interesaron una estructura de forma cuadrangular (5x6m) con dos cámaras subterraneas que llamamos Tumba 8. Se usó el término “tumba” porqué durante un primer recorrido en el sitio se hipotizó que las estructuras subterráneas que observamos podían haber sido utilizadas para inhumar difuntos. Las excavaciones del 2010 tenían como objetivo averiguar dicha hipótesis. Desafortunadamente no llegamos a resultados completamente satisfactorios ya que la estructura (como las otras similares que se registraron en todo el área) fue ampliamente refaccionada durante el pasado prehispánico (véase infra) y su uso posiblemente se modificó. Además no se encontraron restos mortuorios, por lo menos en las cámaras subterraneas de la Estructura 8, y hasta la fecha no se pudo comprender si esto fue en razón de las modificaciones de uso de la Estructura (que causaron la remoción de los mismos), o si desde el principio las dos cámaras nunca tuvieron la función de acoger difuntos.

Ishla Ranra, Estructura 8, en la parte derecha las dos cámaras funerarias

Ishla Ranra, Estructura 8, en la parte derecha las dos cámaras funerarias

La secuencia de construcción de E8 comienza con la creación de las dos antes mencionadas salas mediante la explotación de una cavidad natural, dividida por la inserción de un muro de piedra tipo pirca. Las dos cámaras, (Norte y Sur), fueron completada con la construcción de una entrada: se entraba en la habitación Norte a través de una puerta baja conformada por dos jambas y un dintel, mientras que no quedaron restos bien conservados de la entrada de acceso a la cámara Sur. Ambas salas fueron selladas con losas para el techo.

Gracias a las análisis estratigráficas, se lograron trazar dos etapas para el complejo: partenecen a la primera fase los muros perimetrales, las salas subterráneas, las estructuras auxiliares y el piso de barro; pertenecen a la siguiente etapa una reapertura a través de un corte en el techo de la cámara Norte que posteriormente fue rellenado y nivelado.

Después de su abandono, el recinto se fue llenando de escombros de diferente naturaleza, comprendiendo material colapsado de la parte superior de los muros y del techado, entre el cual se pudo distinguir una parte más antigua y una más recién. Posteriormente a los derrumbes se identificaron unos cortes, que probablemente son el resultado de intentos de saqueos.

Como dijimos no fue posible determinar con certeza cuál era la función principal de la estructura, aunque la presencia de dos grandes cámaras subterráneas y la ausencia de evidencias de actividades domésticas parecen indicar un uso para ceremonias, quizás en algun momento asociada a difuntos.

Las excavaciones del 2010 han permitido recolectar una muestra escasa de material cerámico, mientras que son un poco más frecuentes las herramientas de piedra (puntas de flecha y morteros), algunos asociados al colapso de la estructura, y la mayoría asociados al nivel de frecuentación del complejo.

Ishla Ranra, Estructura 8, puntas líticas

Durante las investigaciones se han recogido algunas muestras de terreno para su análisis y carbones para el fechado del piso de frecuentación y de las cámaras subterráneas. Los fechados han permitido establecer que la llamada Tumba 8 fue construida y utilizada en un lapso de tiempo comprendido entre el final del Formativo y el comienzo del Período Intermedio Antiguo.

Llamacorral

Vista general de Llamacorral

Vista general de Llamacorral

El sitio (véase también Temporada 2006) está conformado por un edificio principal de planta circular con un diámetro total de 12 m, formado por tres murallas concéntricas, una plaza y un muro perimetral. El interior y el exterior de la estructura concéntrica comunican entre sí a través de aberturas alineadas. Al centro de los cercos se encuentra un hueco hondo (diám. 80 cm y profundidad de 1,50 m) de forma helicoidal que posiblemente se utilizó como pozo (hoy en día está seco). La estructura circular tuvo un techo de losas de piedra.

Durante el año 2010, los trabajos de mantenimiento del sitio promuovidos por la Alcaldía Municipal de Huari puesieron a la luz la presencia de una pequeña cámara subterránea dentro el segundo anillo de la estructura. El objetivo de la investigación de aquella temporada fue, por ende, buscar de establecer cuando y porqué fue construida.

Se trata de una cista lítica que contenía los huesos de 16 tiernos de camélidos de una edad entre 1 y 9 meses. Ciertas partes del esqueleto eran las más frecuentes: en particular los huesos largos eran mucho más numerosos en comparación con los del esqueleto axial y del cráneo. La ausencia de algunas porciones de los animales nos hizo pensar que fueron matados y procesados en otro lugar.

Llamacorral, cista lítica donde se encontraron los huesos de tiernos de llama tapada para los visitantes

Llamacorral, cista lítica donde se encontraron los huesos de tiernos de llama tapada para los visitantes

Los análisis al radiocarbónicos efectuados en los restos de la cista han permitido fecharlos entre el 650 d.C. y el 810 d.C. Si consideramos que la cista fue sellada con el apisonado de la estructura, y que por ende su construcción fue una de las primeras acciones que se actuaron para la construcción de este templo, estas fechas podrían coincidir con aquellas de la fundación del sitio.

Desde el principio interpretamos la deposición de los restos de tiernos de llamas como el resultado de una ceremonia, como se ha observado frecuentemente en otros contextos prehispánicos y actuales. Qué tipo de ceremonia y con cual función lo pudimos establecer gracias a los trabajos de la Temporada 2012 (véase infra).

En la temporada 2009 se continuaron los trabajos en el sitio de Ñawpamarca. Las excavaciones se concentraron en un conjunto de estructuras con patio ubicadas en el área C, que se describen a continuación. Se realizaron además algunas prospecciones en la porción sur d ela laguna (sitio de Pukaranra o María Jiray) y en las cercanas zonas de Huántar y San Marcos.

Patio (Sondeo I, estructura XB, y descripción de las estructuras XC y XD)

Mapa general del patio y de las estructuras de la plataforma C. Los muros marcados en rojo pertenecen a la plataforma B

Elementos arquitectonicos en el patio al limpiar la vegetación antes de excavarElementos arquitectonicos en el patio al limpiar la vegetación antes de excavar

El sondeo I fue colocado con la intención de averiguar la utilización del espacio abierto que se encuentra pegado al muro sur-este/nor-oeste de la estructura X, excavada en la temporada 2008.

Al cortar la vegetación en dicho espacio se detectó algunas piedras que permitieron ubicar una estructura que no se encontraba a la vista (XB). Se detectó también los cimientos de un muro con una forma oblunga tipo horcate, que se denominó XC: quizás un pasadizo o corredor, que posiblemente existía anteriormente a la construcción de X y XB.

Parecida la situación en la que encontramos los cimientos de una estructura circular que denominamos XD. Ambos contextos no se excavaron, si no se realizó una cuidadosa limpieza con el fin de ubicar las dos estructuras en el plan general del asentamiento

Las investigaciones se concentraron en la estructura XB, realizando un sondeo que cubrió toda su extensión (Sondeo I, 4,12 X 3,68 mt). Adosado al desnivel del terreno entra la plataforma C y B, la estructura XB es de forma cuadrangular irregular al igual que la mayoría de los cuartos de Ñawpamarca. La pared sur esta conformada por roca madre, completada por piedras canteadas que en parte se encontraban derrumbadas al interior del espacio doméstico, donde se registraron abundantes restos de cerámica, carbón y un mano de moler.

Estructura XA sondeo I, foto de la UE 36. Nótense el muro de roca madre y piedras adosado al salto de cota hacía la terraza B en la parte baja de la foto.Estructura XA sondeo I. Nótense el muro de roca madre y piedras adosado al salto de cota hacía la terraza B en la parte baja de la foto.

Planta del sondeo I (estructura XB) con indicación de los hallazgos y de las unidades estratigráficasPlanta del sondeo I (estructura XB) con indicación de los hallazgos y de las unidades estratigráficas

Escalera de conexión entre el patio de la plataforma C y la plataforma B Escalera de conexión entre el patio de la plataforma C y la plataforma B

Escalera de la estructura XI 

La limpieza que interesó la zona del patio permitió poner a la luz una escalera que conectaba la zona del patio (en proximidad de la estructura XI) con la plataforma B. Se conservaron por lo menos 8 gradas, y la escalera es larga por lo menos 4 metros, aun que en la parte hacía la plataforma B se encontraba muy mal conservada debido al derrumbe del muro de contención de B hacía C. Es posible que su largo total fuese, en origen, el doble.

Prospecciones

Puka Ranra o María Jiray

En el 2009 se exploró la zona al sur de la Laguna de Puruhuay. A una distancia de 2 km del pueblo de Acopalca, cerca de la catarata de María Jiray (un pequeño salto que ya existía en la antiguedad y que ha sido modificado para alimentar una hidroeléctrica), se ubica un espolón rocoso con numerosas estructuras de forma circular que fueron objeto de un proyecto de investigaciones llevado a cabo por Ricardo Chirinos (2006). Muchas de ellas comprenden en su interior estructuras hipogeas circulares. El topónimo ranrasignifica “muchas piedras”: de hecho las estructuras se asientan arriba de un pedregal con piedras angulosas, con un patrón arquitectónico muy similar a lo del sitio de Ishla Ranra, a orilla de la Laguna Puruhuay.

Warijirkán, Piruruyoc y Onga

Coomo es sabido, poco se conocen los sitios formativos de la zona de Conchucos, con la casi única exepción del centro monumenta de Chavín de Huántar. Por esta razón, con el fin de agregar nuevos datos al patrón de asentamiento formativo en la zona, se prospectaron algunos sitios conocidos en la literatura arqueológica ubicados en las cercanías de Huántar y de San Marcos.

En Huántar pueblo existen tres sitios: Warijirkán, un montículo alargado en dirección EO de dimensiones medianas ubicado pocas cuadras al norte de la plaza mayor del sitio, Piruruyoc, un montículo pequeña de forma circular a pocos metros de Warijirkán en dirección O, y finalemente Onga, un asentamiento ubicado a menos de un kilómetro al norte de la plaza mayor que ocupa una colina aterrazada donde se observaron por lo menos dos grandes plazas abiertas y numerosas estructuras.

Los numerosos materialesculturales que se registraron en el terreno permitieron establecier que Warijirkan y Piruruyoc son dos sitios que remontan al periodo Formativo, mientras que Onga parece haber sido ocupado durante el Periodo Intermedio Temprano, aun que en los tres casos no se puede excluir etapas de ocupaciones anteriores y posteriores.

Sitios prospectados en la zona de HuantarSitios prospectados en la zona de Huántar

Sitio de Maria JiraySitio de Maria Jiray

Monticulo Warijirkan en HuantarMonticulo Warijirkan en Huantar 

Bibliografía

Chirinos Portocarrero Ricardo – Borba Harumi Lucía, 2009, Puka Ranra de Acopalca: un sitio arqueológico tardío, pp. 133-142, en Bebel Ibarra Asencios (editor), Historia prehispánica de Huari. desde Chavín hasta los inkas: 3000 años de historia, Instituto de Estudios Huarinos, IDEH, Huari.

En la temporada 2008 del proyecto Raimondi se han continuado los trabajos de investigación en el sitio de Ñawpamarca, y se han llevado a cabo algunas prospecciones arqueológicas en otros sitios de la laguna de Puruhuay: Antaragá y Huamantanga. Se han además desarrollados actividades de relieves topográficos tridimensionales en colaboración con la Universidad de Modena, en los sitios de Llamacorral y Ishla Ranra.

Ñawpamarca

Durante la temporada 2008 se realizaron investigaciones en cinco estructuras excavándolas por completo, y se ubicó un sondeo en un tramo del camino que desde el sitio llega a Awilupaccha. Dos de las estructuras excavadas se hallan en el sector A, dos en el sector C y una en el sector E. El pequeño tramo del camino se encuentra en las cercanías del sector E.

Estructura V sector A, NawpamarcaEstructura V sector A, Ñawpamarca

Sondeos D - E, ÑawpamarcaSondeos D – E, Ñawpamarca

Por lo que concierne la estructura IV, se pudo registrar una entrada muy formalizada, con un pasillo y una escalinata que se ubicaba en la porción nor/este de la estructura. La pared sur/oeste coincide con el muro de contención que precipita hacía el sector B, en proximidad de esta pared se encontró acumulación de una tierra clara, que se podría explicar como los restos de un muro de adobe completamente desecho, que quizás funcionaba de divisorio. Aquí se ha encontrado una capa espesa de tierra quemada y cenizas, aislada del resto de la estructura, con pedazos de cerámica con la paredes muy anchas y instrumentos líticos (todos estos elementos llevaron a suponer la existencia, en esta parte del recinto IV de un taller, quizás para la preparación de alimentos). Los muros perimetrales de IV que corresponden a esta parte presentan huellas de quemado, y siempre en esta parte se detectó la presencia de un canal de ventilación que de la pared sur/este de la estructura se conectaba con el muro sur/oeste hacia el exterior de la plataforma. Esto significa que existió la exigencia de un pasaje constante de aire. Resulta claro que la estructura IV fue construida contemporáneamente con el muro de contención de la plataforma. Este dato evidencia que el recinto IV, así como muy probablemente los otros del sector A, fueron cuidadosamente planeados cuando se concebió la modificación artificial de la plataforma.

Sector C, sondeo G, Sector C- Sondeo G, Ñawpamarca

El sector C es quizás el área del sitio donde se puede apreciar más el patrón regular de estructuras de forma cuadrangulares, que son muy similares la una con la otra por medidas generales y por forma. En general las estructuras se encuentran una al lado de la otra. Se aprecian una serie de espacios abiertos detrás de las estructuras que se adosan al muro de contención de la plataforma C. Pueden ser espacios abiertos a manera de corredores de paso o cerrados por muros de pirca a manera de patios. El conjunto donde se ubicaron los sectores de excavación está formado por tres recintos principales (X, XA, XI) y una zona abierta de grandes dimensiones encerrada, por el lado oeste, por el muro de contención de la plataforma B. Se realizaron excavaciones el recinto X, se limpió una amplia parte del patio y se realizó una limpieza en proximidad de la estructura XI.

La estructura X (4,78X4,45) se encontró muy bien conservada: se encuentra en la zona de la plataforma C que mira hacia nor/este. El apisonado, que constituye la capa de frecuentación antigua de la estructura, se extiende uniformemente en todo el recinto, es de color oscuro y se apoya a los muros que forman la estructura. En la parte nor/este de la estructura el apisonado está conformado por una tierra más clara y compacta. En esta zona se halló una estructura de forma rectangular sin techar, conformada por una hilera de piedras careadas. Dicha estructura pudo haber tenido la función de zona para la recolección de agua caída del techo con la ayuda de ollas, durante la estación de las lluvias. De hecho, en esta pequeña sub-estructura, se encontraron fragmentos de una olla de grandes dimensiones in situ. Donde la tierra es más oscura, se encontraron dos huecos de forma rectangular en las paredes nor/oeste y sur/este de la estructura, que probablemente sirvieron para la colocación de una puerta de material perecible que separaba la parte techada de la estructura de la parte sin techar (donde se encuentra la sub-estructura).

En el espacio abierto que se encuentra pegado al muro sur-este/nor-oeste de la estructura X, se detectó un recinto (XB) y también los cimientos de un muro con una forma oblunga tipo horcate, que se denominó XC: se trata de una sola hilera de piedras mal conservadas, quizás a delimitar un pasadizo o un corredor, que posiblemente existía anteriormente a la construcción de X y XB. Parece probable que haya sido desmenorado por la reutilización de sus piedras.

Las investigaciones se concentraron en la estructura XB, de forma cuadrangular irregular al igual que la mayoría de los cuartos de Ñawpamarca. La pared sur está conformada por roca madre, completada por piedras canteadas que en parte se encontraban derrumbadas al interior del espacio doméstico. En el nivel de frecuentación se encontraron diferentes restos culturales como cerámica, carbón y una mano de moler.

La limpieza que interesó la zona del patio permitió poner a la luz una escalera que conectaba la zona del patio (en proximidad de la estructura XI) con la plataforma B. Se conservaron por lo menos 8 gradas. La escalera mide por lo menos 4 metros de largo, aun que en la parte hacía la plataforma B se encontraba muy mal conservada debido al derrumbe del muro de contención de B hacía C. Es posible que su largo total fuese, en origen, el doble.

Sector E - Sondeo F,Sector E – Sondeo F, Ñawpamarca

El sector E es una zona que se encuentra hacia sur/oeste del cerro de Ñawpamarca afuera de la zona amurallada en una parte de fuerte declive del cerro en dirección de la laguna de Puruhuay. En este sector se encuentra un tramo de una zanja/posible camino y más al sur/oeste una serie de estructuras circulares esparcidas sin orden en dirección del declive.

Las excavaciones en la estructura I (uno de los recintos dispersos) revelaron la presencia de un muro perimetral de una sola cara y que es de factura pobre. En el apisonado (2,50X2,40), muy mal conservado, se encontraron pocos restos de cerámica y de carbón. Se interpretó la estructura I como una unidad doméstica poco formalizada, con restos escasos de materiales culturales con respecto a las otras. 

Por lo que interesa la larga zanja que corre paralelamente al sitio en dirección sur/norte, al principio se supuso que pudo haber sido un canal, pero la ausenciade desniveles aptos para hacer correr las aguas nos hicieron descartar esta hipótesis. En una parte bien conservada de la zanja/camino se ubicó un sondeoque permitió delimitar un camino informal sin empedrado y delimitado por un muro de contención que pudo havber servido también para limitar el fenómeno de erosión bien evidente en diferentes tramos de la zanja/camino.

Prospecciones alrededor de la laguna

Sitio de Antaragá

Antaragá

En el 2008 se exploró la porción norte de los cerros que rodean la laguna de Puruhuay y se registró el sitio de Antaragá, muy similar a Ñawpamarca, que se ubica a poco centenares de metros en dirección norte.

La entrada la constituye una plataforma con un muro de tres metros de alto. Existen otros tres plataformas: una natural y dos artificiales donde se encontraron la mayoría de los recintos. En las plataformas artificiales se ubicaron estructuras cuadrangulares ubicadas una a lado de las otras con patios comunes o divisos por paseos.

La plataforma natural es ocupada por una estructura circular casi destruida.

Zona de Huamantanga

En la misma temporada se visitaron diferentes sitios arqueológicos ubicados en la proximidad de la zona de Huamantanga.

Awilupunku, chullpa in paeseAwilupunku, chullpa en el pueblo

Awilupunku 

El sitio es conformado por dos áreas arqueológicas que posiblemente hacían parte de un mismo complejo que hoy en día se encuentra cortado por la carretera actual que lleva de Huari a Huamparán. El complejos se ubica en proximidad de la Plaza de Armas.

Los restos conservados se localizaron al interior de una propiedad privada, la casa del señor Asencios al oeste de la carretera. En una parte realzada del patio de la casa se halla una estructura de planta supuestamente rectangular conformada por tres vanos cuadrados con la entrada orientada hacia este. Las entradas están conformados por dos piedras paradas y una dintel. Se trata probablemente de una chullpa con múltiples vanos, de la cual actualmente no se puede apreciar el techo ni la extensión originaria. Los vanos han sido vaciados de restos culturales y eventuales restos óseos. Otros restos se encontraron al este de la carretera en una zona de declive utilizada en la actualidad como campo de cultivo. Se trata de restos de muros en malo estado de conservación (E 261772; N 8971415, H. 3321).

Huamantanga Jirca 

Probable montículo artificial, en el cual los pobladores de Huamantanga encontraron un entierro. De los probables muros que contenían el montículo no queda ninguna evidencia. En la actualidad se puede apreciar un único muro moderno hecho para contener el montículo que fue cortado por a construcción de un camino de herradura. El montículo se encuentra al lado de la antigua iglesia de Huamantanga a la espalda del colegio, en la porción este del pueblo con respecto a la carretera (E 261821; N 8971339, H. 3334).

Fraguajirca 

Ubicado al norte/oeste del pueblo de Huamantanga, este montículo plano en la parte superior se compone de tres plataformas concéntricas. La plataforma superior es rodeada en parte por muros de piedras talladas en forma de huanca/pachilla, tiene un diámetro promedio de 25 metros y a su interior se conserva una estructura de planta cuadrada de la cual se conserva solo un muro de 8 metros orientado norte/sur.

Se reconocieron además otras dos estructuras de planta rectangular (una sola bien conservada) en la plataforma intermedia en la porción este. Son una al lado de la otra, y una de las dos mide 5X8,5 metros. En la porción oeste de la plataforma intermedia se conservan dos muros paralelos que forman un corredor, uno de los cuales conectado con el muro de contención de la plaza más alta.

En la plataforma más baja se encontró otra estructura de planta rectangular de la cual se tomaron algunas medidas en la parte interior (7,5X3,5). Su muro norte mide alrededor de dos metros de altura. Los muros descritos anteriormente son todos de doble cara.

Sitio de Yamllipitec/Jatunjirca 

En el caserío de Yarmata, poblado de Colcas, se halla un montículo ubicado en la porción este del pueblo con respecto a la carretera principal. En la parte más alta del montículo se hallaron dos estructuras de planta cuadrangular de 4 metros de lado.

Minas gemelas 

Mina de la época posiblemente colonial donde se ha encontrado una beta de shashal, desgrasante utilizado localmente para la cerámica.

Excavaciones en los sitios de Ñawpamarca y de Awilupaccha

En el pasado prehispánico la zona de la laguna de Puruhay revistió un papel muy importante como área de asentamiento y como fuente de abastecimiento de recursos naturales y lugar especial para los rituales religiosos: en el ecosistema de la laguna no existen solamente dos sitios de interés (Llamacorral y Ishla Ranra, excavados en el 2006) si no una verdadera red de asentamientos que se conectan de manera muy estrecha con la laguna. Las excavaciones han continuado en el 2007 investigando los sitios de Ñawpamarca y Awilupaccha que se encuentran en las alturas de la laguna en dirección este.

Vista general del cerro Ñawpamarca con las carpas de los arqueologos

Vista general del cerro Ñawpamarca con las carpas de los arqueologos

Ñawpamarca

El sitio de Ñawpamarca ocupa la cima del cerro Pueblo Viejo a una altitud de 4300 metros y presenta una serie de murallas y zanjas que lo protegen. Las murallas se encuentran en el lado oeste y norte: están hechas de grandes piedras unidas con poca argamasa de barro, en algunas partes se conserva, hasta una altura de 1.80 m. Después de la primera muralla existe un sequía que baja por el lado este en forma oblicua hacia una depresión (posiblemente un reservorio de agua).  Pasando la sequía se encuentra otra muralla de piedras medianas, que presenta una altura de 1.60 m. A partir de este punto se aprecian numerosos recintos de forma cuadrada con las esquinas curvas.  Todas las estructuras se encuentra repartidas en tres plataformas concentricas (comenzando por la plataforma más alta, es decir sectores A,B,C) . En la parte superior del sitio (sector A) se puede observar una estructura  grande con forma redondeada, que probablemente representa la plaza más alta del poblado: se trata del único espacio abierto y apto a las reuniones que se encuentra en el sitio. En todos los sectores se han encontrado numerosos recintos con función domésticas. En las estructuras ha sido encontrado una buena cantidad de cerámica, carbón, pedazos de planta carbonizadas y huecos de postes de madera, que pudieron haber sostenido los techos de pajas de las casas. Se ha encontrado, además, pequeños espacios separados al interior de los recintos, formados genrealmente por hileras de muro de una sola cara techadzas con lajas apoyadas en la hilera superior. Estas estructuras pudieron haber tenido la función de acoger animales domésticos o función de almacenes. Se encontraron además estructuras de forma semi-circular agregadas a los recintos domésticos, utilizadas muy problemente para colocar ollas aptas para recoger las aguas caidas de los techos durante la esteción de lluvias. En el lado este del sitio se observa un tramo del camino prehispánico, hecho de piedras planas, que baja hasta la zona de Colcas, en el valle del río Huari.

Awilupaccha

El sitio arqueológico de Awilupaccha se ubica en la cima del mismo cerro Runti al sur del sitio de Ñawpamarca al cual esta conectado a través de un muro. Esta constituido por una sola estructura formada por  tres muros circulares concéntricos con un pozo central. Los muros están conservados aproximadamente por 70 cm de altura y tienen un ancho de 50 cm. Están realizados con piedras no labradas unidas con una mezcla de barro y pequeñas piedras.  Del muro se conservan máximo cuatro hileras de piedras y está realizado en algunos casos en doble cara y en otros por una cara según las dimensiones de las piedras. Cada uno de los tres cercos esta caracterizado por una entrada de la cual se conservan 30 cm de altura, mientras que el  ancho de la misma es aproximadamente de 45 cm. Las entradas están alineadas y realizadas con dos piedras paradas y una piedra en posición horizontal utilizada como umbral. Según el patrón que se observó en la excavación realizada en Llamacorral durante el año 2006, las arqueólogas Elisa Benozzi y Carolina Orsini hipotizaron que la altura del muro exterior podría haber sido mayor que aquella del muro del medio y del muro interior. Según esta interpretación esto podría haber tenido la función de recolectar las aguas al pozo central de la estructura. Y en este caso se podría considerar que la estructura tenía una función ceremonial, así como se observo en el caso de Llamacorral. Esta función sería confirmada gracias al hallazgo de fragmento de cerámica de tipo no doméstico, cuentas de collares en crisocola y un fragmento de concha probablemente de Spondylus P.

Exploración de las evidencias arqueológicas de la laguna de Puruhuay (Huari) 

Después de años de investigaciones en la zona de Chacas, ha surgido la necesidad de ampliar el proyecto investigando en una zona muy importante de enlaze entre la zona de Chacas y la de Huari, o sea el territorio al norte de la ciudad de Huari en la zona de Puruhuay. Esta importante área arqueológica ha sido investigada por el arqueólogo huarino Bebel Ibarra Asencios, que ha sido el codirector del Proyecto a partir del año 2005. La zona en las alturas del anexo de Acopalca, distrito de Huari, donde se ubica la laguna de Puruhuay, es rica en sitios arqueológicos de interés. Durante la temporada de campo en la zona de Puruhuay se han realizado el levantamiento topográfico de dos importantes complejos arqueológicos que se encuentran a orillas de la laguna: el complejo de Isla Ranra y el complejo de Llamacorral. Ishla Ranra es un sitio arqueológico que se asienta en una colina natural en la vertiente meridional de la laguna. Se trata de un complejo con centenares de recintos, tumbas y plazas que lo identifican como una verdadera aldea. En cambio Llamacorral es un pequeño sitio arqueológico formado por una única estructura en piedra de excelente factura de forma redonda, que fue probabilmente un reservorio de agua con función ceremonial. La análisis de los hallazgos encontrados en los dos sitios, realizadas también con fechados radiocarbónicos de los restos orgánicos encontrados en ambos sitios, permitieron establecer cuando y por cuanto tiempo funcionaron los dos sitios, y en que manera se desarrolló, en el pasado, la vida alrededor de la laguna de Puruhuay.

 Ishla Ranra

Ishla Ranra se ubica al lado sur detrás del campamento de Parque Nacional Huascarán. El sitio se presenta como un conjunto de recintos que cubre un área de 4 hectáres con diferentes zonas de tumbas (anteriormente reconocidas por Ibarra, que observó 5 tumbas, con restos de dos cuerpos, cráneos rotos, fémures). El terreno es muy accidentado en esta parte, y se encuentra a una cota más alta con respecto a la laguna. Ishla Ranra fue una aldea: todavía se pueden apreciar recintos domésticos con pozos, plazas, tumbas, caminos. Las excavaciones permitieron establecer que el sitio fue frecuentado durante un tempo corto en la fase final del periodo prehispánico, y fue rápidamente abandonado durante la colonia. La conformación de la aldea es irregular: en la parte mas alta del asentamientos de concentran las estructuras domesticas con planta rectangular, tres de las cuales han sido excavadas, mientras que las áreas mas al sur del asentamientos se encuentra una plaza ancha y en su cercanías se ubicó una tumba a cámara subterránea (cámara I) en una plataforma de forma ovalada en la parte oriental del asentamiento. Aparecía ya abierta y probablemente saqueada. El acceso de la cámara es de forma rectangular y mide más o menos 1mx 0.80m, el cuarto se encuentra excavado en la tierra y en la roca natural del cerro. Las paredes están conformadas por tres piedras grandes. Los hallazgos rescatados pertenecen a tres distintos tejidos ubicados en el fondo de la cámara, una camisa, una cinta y fragmento de tela gruesa. Se encontraron también escasos restos de cerámica mezclados a los tejidos. El origen de estos tejidos no se ha podido todavía aclarar, podría tratarse de los restos de un fardo pero también de una ofrenda moderna por los saqueadores que en tiempos antiguos abrieron la cámara. Ishla Ranra se ha revelado ser un sitio extenso (4 hectáreas), localizado en un promontorio llano que domina y permite controlar la zona de la laguna y al mismo tiempo el valle del río de Puruhuay camino a Huari. Las estructuras se asientan sobre un pianoro de rocas con escasa acumulación de tierra, por ende la estratigrafia del sitio se presenta muy poco profunda. El asentamiento acoge estructuras de varias funciones, plazas anchas y recintos domésticos y ha sido remodelado a lo largo de su (probablemente) corta historia, como parece demostrar la presencia de estructuras intrusivas y de sepulturas secundarias observadas en el asentamiento. Desafortunadamente en el sitio se ha recuperado poco material diagnóstico, quizás en razón de la erosión que caracteriza el terreno rocoso, con excepción de un fragmento de cerámica (Período Intermedio Tardío) y para los tejidos de la tumba I, que, según los fechados radiocarbonicos realizados remontarían al 1460 – 1680 después de Cristo. En espera de ulteriores estudios, podemos suponer que Ishla Ranra fue un complejo frecuentado en épocas tardías y construido quizás para la explotación de los recursos de la laguna.

Sitio de Llamacorral

Llamacorral

Llamacorral es un pequeño conjunto ubicado en el lado sureste de la laguna. La estructura arqueológica es de dimensiones reducidas (12 metros total de diámetro) y se conforma como un complejo de planta circular con tres muros concéntricos concebidos de modo que el exterior sea más alto que el mediano, que es más alto del muro central. La altura de las tres paredes se ha conservado por completo como demuestran fragmentos de losas que se pueden apreciar en ciertas partes de la estructura. Suponemos que la altura variada de las paredes servía para sustentar un techo inclinado hacia el centro de Llamacorral, donde se ubica un pozo para el almacenaje del agua, que se caracteriza por una ingeniosa estructura helicoidal (para facilitar su recolección). El acceso dentro de la estructura se daba a través de un sistema de puertas alineadas perfectamente que se abren en las tres paredes. En el pasillo que se forma entre las entradas (y que conduce al pozo central) se encontraba una canalización para facilitar el desagüe. Las excavaciones en la estructura han permitido no sólo verificar el sistema constructivo, sino también investigar evidencias de actividades humanas. El área fue frecuentada de manera controlada: se realizaban limpiezas periodicas, que han permitido que en los pisos se hallasen pocos restos materiales. Alrededor del siglo XV un fuego extendido envadió el área. Como demuestra también el fechado del tejido en la tumba de Ishla Ranra, el ecosistema de la laguna de Puruhuay fue intensamente frecuentada alrededor de la primera época colonial. A pesar de que el sitio fue mantenido limpio, pudimos recuperar algunos hallazgos interesantes: chakiras de turquesas de uno o mas collares. Al parecer en la estructura entraban personajes de rango, por lo menos en los cercos exteriores donde la altura del techo permitía andar agachados (en el cerco central la altura del techo no sobrepasaba el metro). En el cerco mediano, se encontró un deposito intencional de una media valva de Spondylus princeps. De lo expuesto se desume que la estructura revistiese funciones ceremoniales relacionadas probablemente al culto del agua (el Spondylus princeps se conoce en las crónicas como el “nutrimiento de las huacas” para que estas manden la lluvia), y que fuese utilizada de manera poco asidua, quizas durante ocasiones especiales y solamente por personas de las elites.

El comienzo de las investigaciones arqueológicas del Proyecto Raimondi tienen un antecedente en el 1996, cuando Laura Laurencich de la Universidad de Bologna se interesó a la arqueologia de Conchucos. En aquel entonces el proyecto tomaba el nombre de la capital provincial de la zona principal de interés (el valle del Chacapata, con capital provincial a Chacas – Departamento de Ancash, ubicada en la Cuenca del Marañon, bajo valle del río Yanamayo, Callejón de Conchucos). En esta zona los trabajos pioneros de Laura Laurencich (1999) y Alexander Herrera (1998), han permitido reconocer numerosos sitios arqueológicos pertenecientes a varias épocas, comprendidas entre el Precerámico y el Horizonte Tardío. A partir del año 2000 y hasta al 2004, el proyecto fue continuado por Carolina Orsini y Aurelio Rodríguez, con un nuevo enfoque: ampliar los catastros de Herrera y de Laurencich y efectuar excavaciones restringidas para establecer una secuencia ceramica local. Estos objetivos correspondían con las finalidades del proyecto de doctorado de Carolina Orsini (2005). Se exploraron en el 2000 las quebradas segundarias Garguanga y Potaca ubicadas en la porción sur de la zona de Chacas (proyecto aprobado por el Instituto Nacional de Cultura con Credencial C/094-2000 del 18 de agosto del 2000 y con Resolución Directoral Nacional N° 1093 del 22 de septiembre del 2000). Durante la temporada 2001 no se realizaron trabajos sino solo recorridos finalizados al preparación del campaña 2002. En la temporada 2002 (aprobada con el credencial del Instituto Nacional de Cultura C/DGPA-076-2002 en fecha 17 Junio 2002), junto a las arqueólogas Liliana Pretell y Elisa Benozzi avanzamos en la prospección de la misma área y se efectuaron un número restringido de excavaciones estratigráficas, en dos sitios arqueológicos elegidos entre los más representativos del área. Durante la temporada 2003 (aprobada por el Instituto Nacional de Cultura con Resolución Directoral 00161 del 22 de Agosto del 2003) se realizó la prospección arqueológica en la quebrada Juitush descubriendo nuevos sitios, se completaron relieves y dibujos en la quebrada Garguanga y en la vertiente occidental del río Chacapata y se realizaron las excavaciones extensivas en el sitio de Balcón de Judas. Durante el temporada 2004 se procesaron los materiales adquirido en las campañas, que posteriormente se embalaron y entregaron al Museo Regional de Ancash en Huaraz. Durante la temporada 2005, se ha investigado el sitio de Tayapucru.

Tayapucru

Tayapucru se encuentra en la parte occidental de la quebrada Garguanga a pocos kilometros al sur de Chacas en las cercanías de la Punta Olímpica. Fue construido aprovechando de una terraza natural, muy ancha, ubicada en la parte media del cerro Pupash: los restos del sitio ocupan un área de 1,2 ha.. El sitio se encuentra en un excelente estado de conservación, se pueden apreciar algunos muros, cuyas alturas alcanzan hasta más de 2 m. Su accesso fortificado así como las estructuras domésticas monumentales encontradas, lo caracterizan como uno de los más importantes de la zona para la época.El sitio se desarrolla en recintos circulares a los cuales se asoman recintos cuadrangulares según un patrón que llamamos “circular patio group”, patrón se repite igual en todos los sectores del sitio (en total 7 sectores). Se trata de unidades de viviendas aglutinadas con cuartos utilizados para diferentes funciones. Las unidades de los recintos se han conservado de manera excepcional, así que es posible estudiar las unidades de viviendas que conservan entradas, gradas, ventanas, almacenes, etc.. A pesar del esfuerzo para la construcción de un sitio tan completo, y a una altura tan considerable (Tayapucru se encuentra a 4100 metros snm), el sitio fue ocupado durante un espacio reducido de tiempo y abandonado sin ser reutilizado. Durante la temporada 2005 la Misión toma oficialmente el nombre de Misión Raimondi y pasa en gestión del Castello Sforzesco de Milano (Museo delle Civiche Raccolte d’Arte Applicada del Castello Sforzesco de Milano), que auspicia el proyecto junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia. El Director del proyecto es a partir de ahora Claudio Salsi, mientras que el responsable cientifico sigue siendo Carolina Orsini coasistida por el arqueologo Bebel Ibarra Asencios, y Elisa Benozzi sigue siendo la coordenadora de los trabajos de campo.

Resultados de los trabajos en Chacas 

El cuadro derivante de la elaboración de los datos de las temporadas 2000-2005 han costituido una étapa fundamental para comprender la complejidad social de la zona del período Formativo (X a.C.), y su evolución hasta la conquista española (XVI s.).A lo largo de cinco años de investigaciones en el valle, se localizaron 50 sitios de interés arqueológicos ubicados en las tres ecozonas que componen la cuenca del Chacapata en los fondos del valle en las cercanías de los ríos, en las laderas de los cerros y en las cercanías de los picos cordilleranos. La mayoría de los sitios que pudimos reconocer se concentran en las alturas que rodean la cuenca del río principal del valle, aunque varios sitios se colocan en las quebradas secundarias originadas por ríos que departen de los macizos de la Cordillera Blanca. Basándonos en los datos de la cerámica, de la arquitectura y de los datos radiocarbónicos procedentes de las excavaciones y en comparaciones con las secuencias elaboradas por Bennett (1944), Grieder (1978), Lau (2002-2004) y Ibarra (2003) se ha desarrollado para la cerámica una secuencia basada en cinco fases para la zona. La periodificación abarca un lapso cronológico del período Formativo a la época colonial.