Bienvenidos al Proyecto Antonio Raimondi

Antonio Raimondi fue un científico originario de Milán (Italia) quien realizó numerosos  mapeos y exploraciones en la zona de los Andes Centrales del Perú. Fue un investigador de todas las temáticas que abarcan la relación entre el hombre y su ambiente: en sus escritos, reunía observaciones sobre la naturaleza, así como los resultados de la actividad humana y las costumbres de la gente. La Misión Arqueológica y Antropológica italiana proyecto “Antonio Raimondi” se enfoca en la búsqueda de la relación hombre y ambiente en los Andes. Es promovida por la Universidad IULM y el Mudec (Museo de las Culturas) de Milán con las contribuciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia.

Las áreas de acción del proyecto son la región de la Cordillera Blanca peruana (Callejón de Huaylas y Conchucos, Ancash), y el Noroeste de Argentina (Valle medio del río Calchaquí). En el Perú la misión se inició en el 1999 trabajos arqueológicos y antropológicos en la zona de Chacas (provincia de Asunción), investigaciones que se ampliaron en la cercana provincia de Huari, donde se han desarrollado la mayoría de los trabajos antropológicos y donde se ha investigado un conjunto de sitios alrededor de la laguna Puruhuay (campañas 2006-2012). Durante las temporadas 2011 y 2012 se ha iniciado una nueva investigación en el NOA (norte oeste argentino), en la zona de la laguna Brealito (Provincia de Salta), que ha continuado en la cercana zona de Tacuil (2014-2020).

Desde 2021, los trabajos arqueológicos se han centrado en la zona de Caraz, en el Callejón de Huaylas, en Perú. Las excavaciones se están llevando a cabo en el sitio de Tumshukayko, uno de los templos más antiguos de la zona andina central, que data de la época precerámica (3500 a.C.), cuando las primeras comunidades agrícolas comenzaban a organizarse como culturas complejas.
Se trata de un conjunto monumental formado por un montículo principal y al menos otros tres montículos menores. La estructura principal, construida con macizos muros curvos de piedra volcánica y granito, estaba diseñada para ser visible desde lejos y dominar simbólicamente el paisaje circundante. Una obra que se desarrolló a lo largo de siglos y que también sufrió daños importantes a causa de violentas inundaciones. Entre los siglos I y VIII d. C., parte del templo fue reutilizada por poblaciones posteriores para construir viviendas más sencillas.