INVESTIGACIONES ARQUEOLÓGICAS EN CONCHUCOS (2010)

En la temporada 2010 se realizaron trabajos de investigación en los sitios de Ishla Ranra y de Llamacorral, ambos ubicados a orilla de la Laguna de Puruhuay (Huari, Ancash, Perú), a continuación y ampliación de los trabajos efectuados en la temporada 2006.

Ishla Ranra

Las excavaciones del 2010 interesaron una estructura de forma cuadrangular (5x6m) con dos cámaras subterraneas que llamamos Tumba 8. Se usó el término “tumba” porqué durante un primer recorrido en el sitio se hipotizó que las estructuras subterráneas que observamos podían haber sido utilizadas para inhumar difuntos. Las excavaciones del 2010 tenían como objetivo averiguar dicha hipótesis. Desafortunadamente no llegamos a resultados completamente satisfactorios ya que la estructura (como las otras similares que se registraron en todo el área) fue ampliamente refaccionada durante el pasado prehispánico (véase infra) y su uso posiblemente se modificó. Además no se encontraron restos mortuorios, por lo menos en las cámaras subterraneas de la Estructura 8, y hasta la fecha no se pudo comprender si esto fue en razón de las modificaciones de uso de la Estructura (que causaron la remoción de los mismos), o si desde el principio las dos cámaras nunca tuvieron la función de acoger difuntos.

Ishla Ranra, Estructura 8, en la parte derecha las dos cámaras funerarias

Ishla Ranra, Estructura 8, en la parte derecha las dos cámaras funerarias

La secuencia de construcción de E8 comienza con la creación de las dos antes mencionadas salas mediante la explotación de una cavidad natural, dividida por la inserción de un muro de piedra tipo pirca. Las dos cámaras, (Norte y Sur), fueron completada con la construcción de una entrada: se entraba en la habitación Norte a través de una puerta baja conformada por dos jambas y un dintel, mientras que no quedaron restos bien conservados de la entrada de acceso a la cámara Sur. Ambas salas fueron selladas con losas para el techo.

Gracias a las análisis estratigráficas, se lograron trazar dos etapas para el complejo: partenecen a la primera fase los muros perimetrales, las salas subterráneas, las estructuras auxiliares y el piso de barro; pertenecen a la siguiente etapa una reapertura a través de un corte en el techo de la cámara Norte que posteriormente fue rellenado y nivelado.

Después de su abandono, el recinto se fue llenando de escombros de diferente naturaleza, comprendiendo material colapsado de la parte superior de los muros y del techado, entre el cual se pudo distinguir una parte más antigua y una más recién. Posteriormente a los derrumbes se identificaron unos cortes, que probablemente son el resultado de intentos de saqueos.

Como dijimos no fue posible determinar con certeza cuál era la función principal de la estructura, aunque la presencia de dos grandes cámaras subterráneas y la ausencia de evidencias de actividades domésticas parecen indicar un uso para ceremonias, quizás en algun momento asociada a difuntos.

Las excavaciones del 2010 han permitido recolectar una muestra escasa de material cerámico, mientras que son un poco más frecuentes las herramientas de piedra (puntas de flecha y morteros), algunos asociados al colapso de la estructura, y la mayoría asociados al nivel de frecuentación del complejo.

Durante las investigaciones se han recogido algunas muestras de terreno para su análisis y carbones para el fechado del piso de frecuentación y de las cámaras subterráneas. Los fechados han permitido establecer que la llamada Tumba 8 fue construida y utilizada en un lapso de tiempo comprendido entre el final del Formativo y el comienzo del Período Intermedio Antiguo.

Llamacorral

Vista general de Llamacorral

Vista general de Llamacorral

El sitio (véase también Temporada 2006) está conformado por un edificio principal de planta circular con un diámetro total de 12 m, formado por tres murallas concéntricas, una plaza y un muro perimetral. El interior y el exterior de la estructura concéntrica comunican entre sí a través de aberturas alineadas. Al centro de los cercos se encuentra un hueco hondo (diám. 80 cm y profundidad de 1,50 m) de forma helicoidal que posiblemente se utilizó como pozo (hoy en día está seco). La estructura circular tuvo un techo de losas de piedra.

Durante el año 2010, los trabajos de mantenimiento del sitio promuovidos por la Alcaldía Municipal de Huari puesieron a la luz la presencia de una pequeña cámara subterránea dentro el segundo anillo de la estructura. El objetivo de la investigación de aquella temporada fue, por ende, buscar de establecer cuando y porqué fue construida.

Se trata de una cista lítica que contenía los huesos de 16 tiernos de camélidos de una edad entre 1 y 9 meses. Ciertas partes del esqueleto eran las más frecuentes: en particular los huesos largos eran mucho más numerosos en comparación con los del esqueleto axial y del cráneo. La ausencia de algunas porciones de los animales nos hizo pensar que fueron matados y procesados en otro lugar.

Llamacorral, cista lítica donde se encontraron los huesos de tiernos de llama tapada para los visitantes

Llamacorral, cista lítica donde se encontraron los huesos de tiernos de llama tapada para los visitantes

Los análisis al radiocarbónicos efectuados en los restos de la cista han permitido fecharlos entre el 650 d.C. y el 810 d.C. Si consideramos que la cista fue sellada con el apisonado de la estructura, y que por ende su construcción fue una de las primeras acciones que se actuaron para la construcción de este templo, estas fechas podrían coincidir con aquellas de la fundación del sitio.

Desde el principio interpretamos la deposición de los restos de tiernos de llamas como el resultado de una ceremonia, como se ha observado frecuentemente en otros contextos prehispánicos y actuales. Qué tipo de ceremonia y con cual función lo pudimos establecer gracias a los trabajos de la Temporada 2012 (véase infra).

En la temporada 2009 se continuaron los trabajos en el sitio de Ñawpamarca. Las excavaciones se concentraron en un conjunto de estructuras con patio ubicadas en el área C, que se describen a continuación. Se realizaron además algunas prospecciones en la porción sur de la laguna (sitio de Pukaranra o María Jiray) y en las cercanas zonas de Huántar y San Marcos.

Elementos arquitectonicos en el patio al limpiar la vegetación antes de excavar

Elementos arquitectonicos en el patio al limpiar la vegetación antes de excavar

El sondeo I fue colocado con la intención de averiguar la utilización del espacio abierto que se encuentra pegado al muro sur-este/nor-oeste de la estructura X, excavada en la temporada 2008.

Al cortar la vegetación en dicho espacio se detectó algunas piedras que permitieron ubicar una estructura que no se encontraba a la vista (XB). Se detectó también los cimientos de un muro con una forma oblunga tipo horcate, que se denominó XC: quizás un pasadizo o corredor, que posiblemente existía anteriormente a la construcción de X y XB.

Parecida la situación en la que encontramos los cimientos de una estructura circular que denominamos XD. Ambos contextos no se excavaron, si no se realizó una cuidadosa limpieza con el fin de ubicar las dos estructuras en el plan general del asentamiento

Las investigaciones se concentraron en la estructura XB, realizando un sondeo que cubrió toda su extensión (Sondeo I, 4,12 X 3,68 mt). Adosado al desnivel del terreno entra la plataforma C y B, la estructura XB es de forma cuadrangular irregular al igual que la mayoría de los cuartos de Ñawpamarca. La pared sur esta conformada por roca madre, completada por piedras canteadas que en parte se encontraban derrumbadas al interior del espacio doméstico, donde se registraron abundantes restos de cerámica, carbón y un mano de moler.

Estructura XA sondeo I, foto de la UE 36. Nótense el muro de roca madre y piedras adosado al salto de cota hacía la terraza B en la parte baja de la foto.

Estructura XA sondeo I. Nótense el muro de roca madre y piedras adosado al salto de cota hacía la terraza B en la parte baja de la foto.

Planta del sondeo I (estructura XB) con indicación de los hallazgos y de las unidades estratigráficas

Planta del sondeo I (estructura XB) con indicación de los hallazgos y de las unidades estratigráficas

Escalera de conexión entre el patio de la plataforma C y la plataforma B

Escalera de conexión entre el patio de la plataforma C y la plataforma B

Escalera de la estructura XI 

La limpieza que interesó la zona del patio permitió poner a la luz una escalera que conectaba la zona del patio (en proximidad de la estructura XI) con la plataforma B. Se conservaron por lo menos 8 gradas, y la escalera es larga por lo menos 4 metros, aun que en la parte hacía la plataforma B se encontraba muy mal conservada debido al derrumbe del muro de contención de B hacía C. Es posible que su largo total fuese, en origen, el doble.

Prospecciones

Puka Ranra o María Jiray

En el 2009 se exploró la zona al sur de la Laguna de Puruhuay. A una distancia de 2 km del pueblo de Acopalca, cerca de la catarata de María Jiray (un pequeño salto que ya existía en la antiguedad y que ha sido modificado para alimentar una hidroeléctrica), se ubica un espolón rocoso con numerosas estructuras de forma circular que fueron objeto de un proyecto de investigaciones llevado a cabo por Ricardo Chirinos (2006). Muchas de ellas comprenden en su interior estructuras hipogeas circulares. El topónimo ranrasignifica “muchas piedras”: de hecho las estructuras se asientan arriba de un pedregal con piedras angulosas, con un patrón arquitectónico muy similar a lo del sitio de Ishla Ranra, a orilla de la Laguna Puruhuay.

Warijirkán, Piruruyoc y Onga

Coomo es sabido, poco se conocen los sitios formativos de la zona de Conchucos, con la casi única exepción del centro monumenta de Chavín de Huántar. Por esta razón, con el fin de agregar nuevos datos al patrón de asentamiento formativo en la zona, se prospectaron algunos sitios conocidos en la literatura arqueológica ubicados en las cercanías de Huántar y de San Marcos.

En Huántar pueblo existen tres sitios: Warijirkán, un montículo alargado en dirección EO de dimensiones medianas ubicado pocas cuadras al norte de la plaza mayor del sitio, Piruruyoc, un montículo pequeña de forma circular a pocos metros de Warijirkán en dirección O, y finalemente Onga, un asentamiento ubicado a menos de un kilómetro al norte de la plaza mayor que ocupa una colina aterrazada donde se observaron por lo menos dos grandes plazas abiertas y numerosas estructuras.

Los numerosos materialesculturales que se registraron en el terreno permitieron establecier que Warijirkan y Piruruyoc son dos sitios que remontan al periodo Formativo, mientras que Onga parece haber sido ocupado durante el Periodo Intermedio Temprano, aun que en los tres casos no se puede excluir etapas de ocupaciones anteriores y posteriores.

Sitios prospectados en la zona de Huantar

Sitios prospectados en la zona de Huántar

Sitio de Maria Jiray

Sitio de Maria Jiray

Monticulo Warijirkan en Huantar

Monticulo Warijirkan en Huantar 

Bibliografía

Chirinos Portocarrero Ricardo – Borba Harumi Lucía, 2009, Puka Ranra de Acopalca: un sitio arqueológico tardío, pp. 133-142, en Bebel Ibarra Asencios (editor), Historia prehispánica de Huari. desde Chavín hasta los inkas: 3000 años de historia, Instituto de Estudios Huarinos, IDEH, Huari.

En la temporada 2008 del proyecto Raimondi se han continuado los trabajos de investigación en el sitio de Ñawpamarca, y se han llevado a cabo algunas prospecciones arqueológicas en otros sitios de la laguna de Puruhuay: Antaragá y Huamantanga. Se han además desarrollados actividades de relieves topográficos tridimensionales en colaboración con la Universidad de Modena, en los sitios de Llamacorral y Ishla Ranra.

Ñawpamarca

Durante la temporada 2008 se realizaron investigaciones en cinco estructuras excavándolas por completo, y se ubicó un sondeo en un tramo del camino que desde el sitio llega a Awilupaccha. Dos de las estructuras excavadas se hallan en el sector A, dos en el sector C y una en el sector E. El pequeño tramo del camino se encuentra en las cercanías del sector E.

Estructura V sector A, Nawpamarca

Estructura V sector A, Ñawpamarca

Sondeos D - E, Ñawpamarca

Sondeos D – E, Ñawpamarca

Por lo que concierne la estructura IV, se pudo registrar una entrada muy formalizada, con un pasillo y una escalinata que se ubicaba en la porción nor/este de la estructura. La pared sur/oeste coincide con el muro de contención que precipita hacía el sector B, en proximidad de esta pared se encontró acumulación de una tierra clara, que se podría explicar como los restos de un muro de adobe completamente desecho, que quizás funcionaba de divisorio. Aquí se ha encontrado una capa espesa de tierra quemada y cenizas, aislada del resto de la estructura, con pedazos de cerámica con la paredes muy anchas y instrumentos líticos (todos estos elementos llevaron a suponer la existencia, en esta parte del recinto IV de un taller, quizás para la preparación de alimentos). Los muros perimetrales de IV que corresponden a esta parte presentan huellas de quemado, y siempre en esta parte se detectó la presencia de un canal de ventilación que de la pared sur/este de la estructura se conectaba con el muro sur/oeste hacia el exterior de la plataforma. Esto significa que existió la exigencia de un pasaje constante de aire. Resulta claro que la estructura IV fue construida contemporáneamente con el muro de contención de la plataforma. Este dato evidencia que el recinto IV, así como muy probablemente los otros del sector A, fueron cuidadosamente planeados cuando se concebió la modificación artificial de la plataforma.

Sector C, sondeo G,

Sector C- Sondeo G, Ñawpamarca

El sector C es quizás el área del sitio donde se puede apreciar más el patrón regular de estructuras de forma cuadrangulares, que son muy similares la una con la otra por medidas generales y por forma. En general las estructuras se encuentran una al lado de la otra. Se aprecian una serie de espacios abiertos detrás de las estructuras que se adosan al muro de contención de la plataforma C. Pueden ser espacios abiertos a manera de corredores de paso o cerrados por muros de pirca a manera de patios. El conjunto donde se ubicaron los sectores de excavación está formado por tres recintos principales (X, XA, XI) y una zona abierta de grandes dimensiones encerrada, por el lado oeste, por el muro de contención de la plataforma B. Se realizaron excavaciones el recinto X, se limpió una amplia parte del patio y se realizó una limpieza en proximidad de la estructura XI.

La estructura X (4,78X4,45) se encontró muy bien conservada: se encuentra en la zona de la plataforma C que mira hacia nor/este. El apisonado, que constituye la capa de frecuentación antigua de la estructura, se extiende uniformemente en todo el recinto, es de color oscuro y se apoya a los muros que forman la estructura. En la parte nor/este de la estructura el apisonado está conformado por una tierra más clara y compacta. En esta zona se halló una estructura de forma rectangular sin techar, conformada por una hilera de piedras careadas. Dicha estructura pudo haber tenido la función de zona para la recolección de agua caída del techo con la ayuda de ollas, durante la estación de las lluvias. De hecho, en esta pequeña sub-estructura, se encontraron fragmentos de una olla de grandes dimensiones in situ. Donde la tierra es más oscura, se encontraron dos huecos de forma rectangular en las paredes nor/oeste y sur/este de la estructura, que probablemente sirvieron para la colocación de una puerta de material perecible que separaba la parte techada de la estructura de la parte sin techar (donde se encuentra la sub-estructura).

En el espacio abierto que se encuentra pegado al muro sur-este/nor-oeste de la estructura X, se detectó un recinto (XB) y también los cimientos de un muro con una forma oblunga tipo horcate, que se denominó XC: se trata de una sola hilera de piedras mal conservadas, quizás a delimitar un pasadizo o un corredor, que posiblemente existía anteriormente a la construcción de X y XB. Parece probable que haya sido desmenorado por la reutilización de sus piedras.

Las investigaciones se concentraron en la estructura XB, de forma cuadrangular irregular al igual que la mayoría de los cuartos de Ñawpamarca. La pared sur está conformada por roca madre, completada por piedras canteadas que en parte se encontraban derrumbadas al interior del espacio doméstico. En el nivel de frecuentación se encontraron diferentes restos culturales como cerámica, carbón y una mano de moler.

La limpieza que interesó la zona del patio permitió poner a la luz una escalera que conectaba la zona del patio (en proximidad de la estructura XI) con la plataforma B. Se conservaron por lo menos 8 gradas. La escalera mide por lo menos 4 metros de largo, aun que en la parte hacía la plataforma B se encontraba muy mal conservada debido al derrumbe del muro de contención de B hacía C. Es posible que su largo total fuese, en origen, el doble.

Sector E - Sondeo F,

Sector E – Sondeo F, Ñawpamarca

El sector E es una zona que se encuentra hacia sur/oeste del cerro de Ñawpamarca afuera de la zona amurallada en una parte de fuerte declive del cerro en dirección de la laguna de Puruhuay. En este sector se encuentra un tramo de una zanja/posible camino y más al sur/oeste una serie de estructuras circulares esparcidas sin orden en dirección del declive.

Las excavaciones en la estructura I (uno de los recintos dispersos) revelaron la presencia de un muro perimetral de una sola cara y que es de factura pobre. En el apisonado (2,50X2,40), muy mal conservado, se encontraron pocos restos de cerámica y de carbón. Se interpretó la estructura I como una unidad doméstica poco formalizada, con restos escasos de materiales culturales con respecto a las otras. 

Por lo que interesa la larga zanja que corre paralelamente al sitio en dirección sur/norte, al principio se supuso que pudo haber sido un canal, pero la ausenciade desniveles aptos para hacer correr las aguas nos hicieron descartar esta hipótesis. En una parte bien conservada de la zanja/camino se ubicó un sondeoque permitió delimitar un camino informal sin empedrado y delimitado por un muro de contención que pudo havber servido también para limitar el fenómeno de erosión bien evidente en diferentes tramos de la zanja/camino.

Prospecciones alrededor de la laguna

Sitio de Antaragá

Antaragá

En el 2008 se exploró la porción norte de los cerros que rodean la laguna de Puruhuay y se registró el sitio de Antaragá, muy similar a Ñawpamarca, que se ubica a poco centenares de metros en dirección norte.

La entrada la constituye una plataforma con un muro de tres metros de alto. Existen otros tres plataformas: una natural y dos artificiales donde se encontraron la mayoría de los recintos. En las plataformas artificiales se ubicaron estructuras cuadrangulares ubicadas una a lado de las otras con patios comunes o divisos por paseos.

La plataforma natural es ocupada por una estructura circular casi destruida.

Zona de Huamantanga

En la misma temporada se visitaron diferentes sitios arqueológicos ubicados en la proximidad de la zona de Huamantanga.

Awilupunku, chullpa in paese

Awilupunku, chullpa en el pueblo

Awilupunku 

El sitio es conformado por dos áreas arqueológicas que posiblemente hacían parte de un mismo complejo que hoy en día se encuentra cortado por la carretera actual que lleva de Huari a Huamparán. El complejos se ubica en proximidad de la Plaza de Armas.

Los restos conservados se localizaron al interior de una propiedad privada, la casa del señor Asencios al oeste de la carretera. En una parte realzada del patio de la casa se halla una estructura de planta supuestamente rectangular conformada por tres vanos cuadrados con la entrada orientada hacia este. Las entradas están conformados por dos piedras paradas y una dintel. Se trata probablemente de una chullpa con múltiples vanos, de la cual actualmente no se puede apreciar el techo ni la extensión originaria. Los vanos han sido vaciados de restos culturales y eventuales restos óseos. Otros restos se encontraron al este de la carretera en una zona de declive utilizada en la actualidad como campo de cultivo. Se trata de restos de muros en malo estado de conservación (E 261772; N 8971415, H. 3321).

Huamantanga Jirca 

Probable montículo artificial, en el cual los pobladores de Huamantanga encontraron un entierro. De los probables muros que contenían el montículo no queda ninguna evidencia. En la actualidad se puede apreciar un único muro moderno hecho para contener el montículo que fue cortado por a construcción de un camino de herradura. El montículo se encuentra al lado de la antigua iglesia de Huamantanga a la espalda del colegio, en la porción este del pueblo con respecto a la carretera (E 261821; N 8971339, H. 3334).

Fraguajirca 

Ubicado al norte/oeste del pueblo de Huamantanga, este montículo plano en la parte superior se compone de tres plataformas concéntricas. La plataforma superior es rodeada en parte por muros de piedras talladas en forma de huanca/pachilla, tiene un diámetro promedio de 25 metros y a su interior se conserva una estructura de planta cuadrada de la cual se conserva solo un muro de 8 metros orientado norte/sur.

Se reconocieron además otras dos estructuras de planta rectangular (una sola bien conservada) en la plataforma intermedia en la porción este. Son una al lado de la otra, y una de las dos mide 5X8,5 metros. En la porción oeste de la plataforma intermedia se conservan dos muros paralelos que forman un corredor, uno de los cuales conectado con el muro de contención de la plaza más alta.

En la plataforma más baja se encontró otra estructura de planta rectangular de la cual se tomaron algunas medidas en la parte interior (7,5X3,5). Su muro norte mide alrededor de dos metros de altura. Los muros descritos anteriormente son todos de doble cara.

Sitio de Yamllipitec/Jatunjirca 

En el caserío de Yarmata, poblado de Colcas, se halla un montículo ubicado en la porción este del pueblo con respecto a la carretera principal. En la parte más alta del montículo se hallaron dos estructuras de planta cuadrangular de 4 metros de lado.

Minas gemelas 

Mina de la época posiblemente colonial donde se ha encontrado una beta de shashal, desgrasante utilizado localmente para la cerámica.

Excavaciones en los sitios de Ñawpamarca y de Awilupaccha

En el pasado prehispánico la zona de la laguna de Puruhay revistió un papel muy importante como área de asentamiento y como fuente de abastecimiento de recursos naturales y lugar especial para los rituales religiosos: en el ecosistema de la laguna no existen solamente dos sitios de interés (Llamacorral y Ishla Ranra, excavados en el 2006) si no una verdadera red de asentamientos que se conectan de manera muy estrecha con la laguna. Las excavaciones han continuado en el 2007 investigando los sitios de Ñawpamarca y Awilupaccha que se encuentran en las alturas de la laguna en dirección este.

Vista general del cerro Ñawpamarca con las carpas de los arqueologos

Vista general del cerro Ñawpamarca con las carpas de los arqueologos

Ñawpamarca

El sitio de Ñawpamarca ocupa la cima del cerro Pueblo Viejo a una altitud de 4300 metros y presenta una serie de murallas y zanjas que lo protegen. Las murallas se encuentran en el lado oeste y norte: están hechas de grandes piedras unidas con poca argamasa de barro, en algunas partes se conserva, hasta una altura de 1.80 m. Después de la primera muralla existe un sequía que baja por el lado este en forma oblicua hacia una depresión (posiblemente un reservorio de agua).  Pasando la sequía se encuentra otra muralla de piedras medianas, que presenta una altura de 1.60 m. A partir de este punto se aprecian numerosos recintos de forma cuadrada con las esquinas curvas.  Todas las estructuras se encuentra repartidas en tres plataformas concentricas (comenzando por la plataforma más alta, es decir sectores A,B,C) . En la parte superior del sitio (sector A) se puede observar una estructura  grande con forma redondeada, que probablemente representa la plaza más alta del poblado: se trata del único espacio abierto y apto a las reuniones que se encuentra en el sitio. En todos los sectores se han encontrado numerosos recintos con función domésticas. En las estructuras ha sido encontrado una buena cantidad de cerámica, carbón, pedazos de planta carbonizadas y huecos de postes de madera, que pudieron haber sostenido los techos de pajas de las casas. Se ha encontrado, además, pequeños espacios separados al interior de los recintos, formados genrealmente por hileras de muro de una sola cara techadzas con lajas apoyadas en la hilera superior. Estas estructuras pudieron haber tenido la función de acoger animales domésticos o función de almacenes. Se encontraron además estructuras de forma semi-circular agregadas a los recintos domésticos, utilizadas muy problemente para colocar ollas aptas para recoger las aguas caidas de los techos durante la esteción de lluvias. En el lado este del sitio se observa un tramo del camino prehispánico, hecho de piedras planas, que baja hasta la zona de Colcas, en el valle del río Huari.

Awilupaccha

El sitio arqueológico de Awilupaccha se ubica en la cima del mismo cerro Runti al sur del sitio de Ñawpamarca al cual esta conectado a través de un muro. Esta constituido por una sola estructura formada por  tres muros circulares concéntricos con un pozo central. Los muros están conservados aproximadamente por 70 cm de altura y tienen un ancho de 50 cm. Están realizados con piedras no labradas unidas con una mezcla de barro y pequeñas piedras.  Del muro se conservan máximo cuatro hileras de piedras y está realizado en algunos casos en doble cara y en otros por una cara según las dimensiones de las piedras. Cada uno de los tres cercos esta caracterizado por una entrada de la cual se conservan 30 cm de altura, mientras que el  ancho de la misma es aproximadamente de 45 cm. Las entradas están alineadas y realizadas con dos piedras paradas y una piedra en posición horizontal utilizada como umbral. Según el patrón que se observó en la excavación realizada en Llamacorral durante el año 2006, las arqueólogas Elisa Benozzi y Carolina Orsini hipotizaron que la altura del muro exterior podría haber sido mayor que aquella del muro del medio y del muro interior. Según esta interpretación esto podría haber tenido la función de recolectar las aguas al pozo central de la estructura. Y en este caso se podría considerar que la estructura tenía una función ceremonial, así como se observo en el caso de Llamacorral. Esta función sería confirmada gracias al hallazgo de fragmento de cerámica de tipo no doméstico, cuentas de collares en crisocola y un fragmento de concha probablemente de Spondylus P.

Exploración de las evidencias arqueológicas de la laguna de Puruhuay (Huari) 

Después de años de investigaciones en la zona de Chacas, ha surgido la necesidad de ampliar el proyecto investigando en una zona muy importante de enlaze entre la zona de Chacas y la de Huari, o sea el territorio al norte de la ciudad de Huari en la zona de Puruhuay. Esta importante área arqueológica ha sido investigada por el arqueólogo huarino Bebel Ibarra Asencios, que ha sido el codirector del Proyecto a partir del año 2005. La zona en las alturas del anexo de Acopalca, distrito de Huari, donde se ubica la laguna de Puruhuay, es rica en sitios arqueológicos de interés. Durante la temporada de campo en la zona de Puruhuay se han realizado el levantamiento topográfico de dos importantes complejos arqueológicos que se encuentran a orillas de la laguna: el complejo de Isla Ranra y el complejo de Llamacorral. Ishla Ranra es un sitio arqueológico que se asienta en una colina natural en la vertiente meridional de la laguna. Se trata de un complejo con centenares de recintos, tumbas y plazas que lo identifican como una verdadera aldea. En cambio Llamacorral es un pequeño sitio arqueológico formado por una única estructura en piedra de excelente factura de forma redonda, que fue probabilmente un reservorio de agua con función ceremonial. La análisis de los hallazgos encontrados en los dos sitios, realizadas también con fechados radiocarbónicos de los restos orgánicos encontrados en ambos sitios, permitieron establecer cuando y por cuanto tiempo funcionaron los dos sitios, y en que manera se desarrolló, en el pasado, la vida alrededor de la laguna de Puruhuay.

 Ishla Ranra

Ishla Ranra se ubica al lado sur detrás del campamento de Parque Nacional Huascarán. El sitio se presenta como un conjunto de recintos que cubre un área de 4 hectáres con diferentes zonas de tumbas (anteriormente reconocidas por Ibarra, que observó 5 tumbas, con restos de dos cuerpos, cráneos rotos, fémures). El terreno es muy accidentado en esta parte, y se encuentra a una cota más alta con respecto a la laguna. Ishla Ranra fue una aldea: todavía se pueden apreciar recintos domésticos con pozos, plazas, tumbas, caminos. Las excavaciones permitieron establecer que el sitio fue frecuentado durante un tempo corto en la fase final del periodo prehispánico, y fue rápidamente abandonado durante la colonia. La conformación de la aldea es irregular: en la parte mas alta del asentamientos de concentran las estructuras domesticas con planta rectangular, tres de las cuales han sido excavadas, mientras que las áreas mas al sur del asentamientos se encuentra una plaza ancha y en su cercanías se ubicó una tumba a cámara subterránea (cámara I) en una plataforma de forma ovalada en la parte oriental del asentamiento. Aparecía ya abierta y probablemente saqueada. El acceso de la cámara es de forma rectangular y mide más o menos 1mx 0.80m, el cuarto se encuentra excavado en la tierra y en la roca natural del cerro. Las paredes están conformadas por tres piedras grandes. Los hallazgos rescatados pertenecen a tres distintos tejidos ubicados en el fondo de la cámara, una camisa, una cinta y fragmento de tela gruesa. Se encontraron también escasos restos de cerámica mezclados a los tejidos. El origen de estos tejidos no se ha podido todavía aclarar, podría tratarse de los restos de un fardo pero también de una ofrenda moderna por los saqueadores que en tiempos antiguos abrieron la cámara. Ishla Ranra se ha revelado ser un sitio extenso (4 hectáreas), localizado en un promontorio llano que domina y permite controlar la zona de la laguna y al mismo tiempo el valle del río de Puruhuay camino a Huari. Las estructuras se asientan sobre un pianoro de rocas con escasa acumulación de tierra, por ende la estratigrafia del sitio se presenta muy poco profunda. El asentamiento acoge estructuras de varias funciones, plazas anchas y recintos domésticos y ha sido remodelado a lo largo de su (probablemente) corta historia, como parece demostrar la presencia de estructuras intrusivas y de sepulturas secundarias observadas en el asentamiento. Desafortunadamente en el sitio se ha recuperado poco material diagnóstico, quizás en razón de la erosión que caracteriza el terreno rocoso, con excepción de un fragmento de cerámica (Período Intermedio Tardío) y para los tejidos de la tumba I, que, según los fechados radiocarbonicos realizados remontarían al 1460 – 1680 después de Cristo. En espera de ulteriores estudios, podemos suponer que Ishla Ranra fue un complejo frecuentado en épocas tardías y construido quizás para la explotación de los recursos de la laguna.

Sitio de Llamacorral

Llamacorral

Llamacorral es un pequeño conjunto ubicado en el lado sureste de la laguna. La estructura arqueológica es de dimensiones reducidas (12 metros total de diámetro) y se conforma como un complejo de planta circular con tres muros concéntricos concebidos de modo que el exterior sea más alto que el mediano, que es más alto del muro central. La altura de las tres paredes se ha conservado por completo como demuestran fragmentos de losas que se pueden apreciar en ciertas partes de la estructura. Suponemos que la altura variada de las paredes servía para sustentar un techo inclinado hacia el centro de Llamacorral, donde se ubica un pozo para el almacenaje del agua, que se caracteriza por una ingeniosa estructura helicoidal (para facilitar su recolección). El acceso dentro de la estructura se daba a través de un sistema de puertas alineadas perfectamente que se abren en las tres paredes. En el pasillo que se forma entre las entradas (y que conduce al pozo central) se encontraba una canalización para facilitar el desagüe. Las excavaciones en la estructura han permitido no sólo verificar el sistema constructivo, sino también investigar evidencias de actividades humanas. El área fue frecuentada de manera controlada: se realizaban limpiezas periodicas, que han permitido que en los pisos se hallasen pocos restos materiales. Alrededor del siglo XV un fuego extendido envadió el área. Como demuestra también el fechado del tejido en la tumba de Ishla Ranra, el ecosistema de la laguna de Puruhuay fue intensamente frecuentada alrededor de la primera época colonial. A pesar de que el sitio fue mantenido limpio, pudimos recuperar algunos hallazgos interesantes: chakiras de turquesas de uno o mas collares. Al parecer en la estructura entraban personajes de rango, por lo menos en los cercos exteriores donde la altura del techo permitía andar agachados (en el cerco central la altura del techo no sobrepasaba el metro). En el cerco mediano, se encontró un deposito intencional de una media valva de Spondylus princeps. De lo expuesto se desume que la estructura revistiese funciones ceremoniales relacionadas probablemente al culto del agua (el Spondylus princeps se conoce en las crónicas como el “nutrimiento de las huacas” para que estas manden la lluvia), y que fuese utilizada de manera poco asidua, quizas durante ocasiones especiales y solamente por personas de las elites.

El comienzo de las investigaciones arqueológicas del Proyecto Raimondi tienen un antecedente en el 1996, cuando Laura Laurencich de la Universidad de Bologna se interesó a la arqueologia de Conchucos. En aquel entonces el proyecto tomaba el nombre de la capital provincial de la zona principal de interés (el valle del Chacapata, con capital provincial a Chacas – Departamento de Ancash, ubicada en la Cuenca del Marañon, bajo valle del río Yanamayo, Callejón de Conchucos). En esta zona los trabajos pioneros de Laura Laurencich (1999) y Alexander Herrera (1998), han permitido reconocer numerosos sitios arqueológicos pertenecientes a varias épocas, comprendidas entre el Precerámico y el Horizonte Tardío. A partir del año 2000 y hasta al 2004, el proyecto fue continuado por Carolina Orsini y Aurelio Rodríguez, con un nuevo enfoque: ampliar los catastros de Herrera y de Laurencich y efectuar excavaciones restringidas para establecer una secuencia ceramica local. Estos objetivos correspondían con las finalidades del proyecto de doctorado de Carolina Orsini (2005). Se exploraron en el 2000 las quebradas segundarias Garguanga y Potaca ubicadas en la porción sur de la zona de Chacas (proyecto aprobado por el Instituto Nacional de Cultura con Credencial C/094-2000 del 18 de agosto del 2000 y con Resolución Directoral Nacional N° 1093 del 22 de septiembre del 2000). Durante la temporada 2001 no se realizaron trabajos sino solo recorridos finalizados al preparación del campaña 2002. En la temporada 2002 (aprobada con el credencial del Instituto Nacional de Cultura C/DGPA-076-2002 en fecha 17 Junio 2002), junto a las arqueólogas Liliana Pretell y Elisa Benozzi avanzamos en la prospección de la misma área y se efectuaron un número restringido de excavaciones estratigráficas, en dos sitios arqueológicos elegidos entre los más representativos del área. Durante la temporada 2003 (aprobada por el Instituto Nacional de Cultura con Resolución Directoral 00161 del 22 de Agosto del 2003) se realizó la prospección arqueológica en la quebrada Juitush descubriendo nuevos sitios, se completaron relieves y dibujos en la quebrada Garguanga y en la vertiente occidental del río Chacapata y se realizaron las excavaciones extensivas en el sitio de Balcón de Judas. Durante el temporada 2004 se procesaron los materiales adquirido en las campañas, que posteriormente se embalaron y entregaron al Museo Regional de Ancash en Huaraz. Durante la temporada 2005, se ha investigado el sitio de Tayapucru.

Tayapucru

Tayapucru se encuentra en la parte occidental de la quebrada Garguanga a pocos kilometros al sur de Chacas en las cercanías de la Punta Olímpica. Fue construido aprovechando de una terraza natural, muy ancha, ubicada en la parte media del cerro Pupash: los restos del sitio ocupan un área de 1,2 ha.. El sitio se encuentra en un excelente estado de conservación, se pueden apreciar algunos muros, cuyas alturas alcanzan hasta más de 2 m. Su accesso fortificado así como las estructuras domésticas monumentales encontradas, lo caracterizan como uno de los más importantes de la zona para la época.El sitio se desarrolla en recintos circulares a los cuales se asoman recintos cuadrangulares según un patrón que llamamos “circular patio group”, patrón se repite igual en todos los sectores del sitio (en total 7 sectores). Se trata de unidades de viviendas aglutinadas con cuartos utilizados para diferentes funciones. Las unidades de los recintos se han conservado de manera excepcional, así que es posible estudiar las unidades de viviendas que conservan entradas, gradas, ventanas, almacenes, etc.. A pesar del esfuerzo para la construcción de un sitio tan completo, y a una altura tan considerable (Tayapucru se encuentra a 4100 metros snm), el sitio fue ocupado durante un espacio reducido de tiempo y abandonado sin ser reutilizado. Durante la temporada 2005 la Misión toma oficialmente el nombre de Misión Raimondi y pasa en gestión del Castello Sforzesco de Milano (Museo delle Civiche Raccolte d’Arte Applicada del Castello Sforzesco de Milano), que auspicia el proyecto junto con el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia. El Director del proyecto es a partir de ahora Claudio Salsi, mientras que el responsable cientifico sigue siendo Carolina Orsini coasistida por el arqueologo Bebel Ibarra Asencios, y Elisa Benozzi sigue siendo la coordenadora de los trabajos de campo.

Resultados de los trabajos en Chacas 

El cuadro derivante de la elaboración de los datos de las temporadas 2000-2005 han costituido una étapa fundamental para comprender la complejidad social de la zona del período Formativo (X a.C.), y su evolución hasta la conquista española (XVI s.).A lo largo de cinco años de investigaciones en el valle, se localizaron 50 sitios de interés arqueológicos ubicados en las tres ecozonas que componen la cuenca del Chacapata en los fondos del valle en las cercanías de los ríos, en las laderas de los cerros y en las cercanías de los picos cordilleranos. La mayoría de los sitios que pudimos reconocer se concentran en las alturas que rodean la cuenca del río principal del valle, aunque varios sitios se colocan en las quebradas secundarias originadas por ríos que departen de los macizos de la Cordillera Blanca. Basándonos en los datos de la cerámica, de la arquitectura y de los datos radiocarbónicos procedentes de las excavaciones y en comparaciones con las secuencias elaboradas por Bennett (1944), Grieder (1978), Lau (2002-2004) y Ibarra (2003) se ha desarrollado para la cerámica una secuencia basada en cinco fases para la zona. La periodificación abarca un lapso cronológico del período Formativo a la época colonial.